El agro podría crecer 90% en diez años y llevar su aporte al 45% del PBI si se eliminan las retenciones
Un estudio del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral y el IAE Business School sostiene que, con alivio fiscal e inversión en infraestructura y tecnología, el sector podría alcanzar 251 millones de toneladas y convertirse en el principal vector estructural de crecimiento de la economía argentina.
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Un informe elaborado por el Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral y el IAE Business School, en conjunto con la Bolsa de Comercio de Rosario, planteó que el sector agroindustrial argentino podría expandirse un 90 por ciento en la próxima década si se eliminaran los derechos de exportación y se resolvieran los principales cuellos de botella estructurales.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl estudio, desarrollado mediante el modelo Agmemod, indicó que en ese escenario la producción podría alcanzar 251 millones de toneladas en diez años, lo que impulsaría un crecimiento significativo del Producto Bruto Interno y de las exportaciones.
Actualmente, el complejo agroindustrial explicó el 23 por ciento del PBI argentino y generó cerca del 60 por ciento de las exportaciones totales del país. Dentro de ese conjunto, los complejos oleaginosos y cerealeros representaron aproximadamente el 45 por ciento de las divisas que ingresaron a la economía.
Guillermo D’Andrea, profesor del IAE Business School, sostuvo que el país contó con “una base productiva agroindustrial extraordinaria”, aunque advirtió que su potencial se vio condicionado por factores macroeconómicos que limitaron la inversión.
Perspectivas de producción
Para la campaña 2025/26, el informe estimó 27,7 millones de toneladas en cosecha fina, con ingresos superiores a 4.500 millones de dólares, y 154 millones de toneladas en cosecha gruesa, que podrían generar entre 32.000 y 37.000 millones de dólares.
En las últimas tres décadas, la producción agrícola argentina se triplicó, mientras que el área sembrada apenas se duplicó. Ese crecimiento estuvo impulsado por la incorporación de biotecnología, agricultura de precisión, digitalización y mejoras logísticas.
La presión fiscal y los incentivos
Uno de los puntos centrales del estudio fue el impacto de la carga impositiva sobre el sector. Según el informe, la presión sobre la renta agrícola alcanzó el 55,5 por ciento, e incluso llegó al 63,6 por ciento en junio de 2025 al ponderar cultivos como soja, maíz, trigo y girasol.
El documento comparó ese escenario con otros países. Mientras en la Unión Europea los productores recibieron apoyos equivalentes al 16 por ciento, en China al 13 por ciento y en Estados Unidos al 7 por ciento, en Brasil el respaldo promedio rondó el 0,5 por ciento del PBI.
Daniel Mamone, investigador del IAE Business School, sostuvo que la presión fiscal actual redujo los incentivos a invertir y adoptar nuevas tecnologías, por lo que consideró clave modificar el esquema impositivo.
Infraestructura y logística
El informe también señaló déficits en infraestructura. Actualmente, el 90 por ciento del transporte de granos se realizó por camión y sólo el 10 por ciento por tren.
De los 640.000 kilómetros de red vial del país, el 62 por ciento correspondió a caminos municipales, en gran parte sin pavimentar. Apenas el 6 por ciento fueron rutas nacionales y sólo 3.200 kilómetros tuvieron formato de autopista o autovía.
El sector agroindustrial aportó 28.686 millones de dólares en tributos en 2023, mientras que mantener en condiciones adecuadas la red vial demandaría entre 3.200 y 6.500 millones de dólares anuales, equivalente a cerca del 17 por ciento de su aporte tributario.
Tecnología y crecimiento
El estudio también advirtió un atraso en el parque de maquinaria agrícola. Según los datos relevados, el 73 por ciento de los tractores y el 46 por ciento de las cosechadoras superaron los 15 años de antigüedad.
En ese contexto, la productividad total de factores cayó 6 por ciento en Argentina en los últimos 20 años, mientras que en Brasil creció 45 por ciento.
Sin embargo, la encuesta AgBarometer Austral indicó que el 80 por ciento de los productores estaría dispuesto a modernizar su maquinaria si mejoraran las condiciones de rentabilidad y financiamiento.
Un posible motor de crecimiento
Bajo un escenario de eliminación de retenciones, mejora de infraestructura, adopción tecnológica y expansión de 6,5 millones de hectáreas adicionales, el informe proyectó que el agro podría transformarse en uno de los motores estructurales del crecimiento económico.
En ese marco, el incremento de la producción permitiría aumentar significativamente el ingreso de divisas y financiar incluso una reconstrucción integral de la red vial nacional en pocos años.
Bernardo Piazzardi, investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, sostuvo que reemplazar una lógica extractiva por una estrategia basada en inversión y productividad permitiría potenciar el papel del agro en la economía argentina.
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