Salud bucal: la prevención como base del cuidado integral
La higiene oral, los controles periódicos y la educación desde la infancia son claves para evitar enfermedades dentarias y complicaciones que impactan en todo el organismo.
La salud bucal no comienza cuando aparece el dolor, sino mucho antes. Incorporar hábitos cotidianos, visitar regularmente al odontólogo y entender cómo prevenir caries y enfermedades periodontales permite conservar las piezas dentarias y mejorar la calidad de vida a lo largo del tiempo.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailLa educación temprana cumple un rol fundamental: “a los niños hay que empezar a enseñarles a cuidarse la boca para prevenir enfermedades”, remarcó Diego San Millan, odontólogo especialista en implantes.
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En diálogo con Eco Salud de El Eco Multimedios, el especialista destacó que se recomienda visitar al profesional “por lo menos dos veces por año”, ya que detectar un problema en etapas iniciales permite resolverlo de manera más simple. “Si vas directamente cuando ya tenés dolor, hay un problema manifiesto. La recuperación es más lenta y los tratamientos son más costosos y a veces más molestos”.
Muchas veces sucede que se llega a la consulta odontológica sólo cuando hay dolor. Sin embargo, San Millán remarcó que “eso no está muy bien”, ya que en los países desarrollados “vuelcan mucho de sus recursos en poder hacer prevención porque saben que es lo más importante”. Así como se realizan controles médicos generales, también es clave “incorporar el control con el odontólogo”.
Higiene diaria: hábitos que marcan la diferencia
Para mantener una correcta higiene oral, se aconseja cepillarse los dientes “al menos dos veces por día”, aunque “yo recomiendo tres”. El cepillado nocturno es el más importante: “no tiene que faltar el cepillado antes de dormir”, ya que las bacterias “proliferan cuando no hay oxígeno en la boca”, situación que se da durante el descanso, puntualizó.
Crear el hábito desde pequeños es esencial, “así el chico ya sabe que no se puede ir a acostar sin cepillarse los dientes”. El tiempo recomendado de cepillado es “entre 2 y 3 minutos”, teniendo en cuenta técnicas adecuadas, el cepillado de la lengua y el uso de un cepillo de dureza intermedia, ya que “si es muy duro lastima la encía y si es muy blando tampoco cumple la función”.
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El uso de hilo dental y cepillos interdentales también es fundamental como complemento: “Eso hace que no se junte placa bacteriana”, explicó San Millán, quien, en cuanto a la pasta dental, señaló que “tiene que ver mucho con lo que te indica el odontólogo”, ya que algunas patologías requieren productos específicos.
Respecto a los enjuagues bucales, se advierte que no todos son de uso diario. “Muchos tienen compuestos muy fuertes y matan la propia flora bacteriana que tiene la boca”, por lo que siempre se debe seguir la indicación profesional.
Las enfermedades más frecuentes
Entre las patologías más comunes se encuentran la caries dental y la enfermedad periodontal. “La carie dental ataca directamente a la pieza dentaria” y es un proceso multifactorial donde intervienen bacterias, dieta rica en azúcares y mal cepillado. “Cuando empieza como mancha blanca es un proceso reversible, pero cuando sigue evolucionando, si no se la trata, siempre va a avanzar”.
La enfermedad periodontal, en tanto, “ataca los tejidos de sostén de la pieza dentaria” y es la segunda causa de pérdida dental después de los 35 años. La acumulación de placa bacteriana provoca retracción de la encía y genera un daño progresivo si no se trata a tiempo.
También se remarca la importancia de cambiar el cepillo dental. “Se recomienda cada tres meses, pero lo más importante es ver que las cerdas no se abran”, especificó el odontólogo.
Mitos, bruxismo y tratamientos actuales
El temor al odontólogo persiste, aunque se destaca que “las técnicas actualmente no son como las de antes”. Hoy los tratamientos “son menos cruentos, más efectivos” y buscan conservar las piezas dentarias el mayor tiempo posible, ya que “lo mejor que hay es no sacarla”.
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El bruxismo es otra de las consultas frecuentes. Se lo describe como “el rechinar de las piezas dentarias”, que puede ser diurno o nocturno, y que genera desgaste, dolor y contracturas. Es una condición tratable mediante placas de relajación muscular, bótox y otras terapias, siempre personalizadas. “Una placa no se puede comprar hecha, porque el daño puede ser mayor. Eso lo tiene que hacer un profesional”, subrayó San Millan.
Implantes: en qué circunstancias se recomienda
Los implantes dentales se recomiendan en situaciones donde se ha perdido una o más piezas y no es posible su recuperación, siempre luego de una evaluación integral del paciente.
El odontólogo explicó que se trata de tratamientos que han evolucionado notablemente y que hoy permiten procedimientos “menos cruentos y más efectivos”. Antes de indicar un implante es necesario realizar estudios previos, como análisis de sangre y una tomografía computada, para evaluar el estado general y la calidad del hueso. “De acuerdo al hueso que tenga, uno puede planificar qué implante se le va a colocar”, y gracias a las nuevas tecnologías, en algunos casos es posible la carga inmediata, permitiendo que el paciente “venga sin dientes y se vaya con los dientes puestos”.
De todos modos, remarcó que el objetivo principal sigue siendo la prevención y la conservación de las piezas propias el mayor tiempo posible, dejando al implante como una solución cuando ya no hay alternativas.
La prevención como mensaje central
San Millan indicó que “la idea es llegar con la mayor cantidad de piezas propias, por eso es tan importante la prevención”.
La salud bucal impacta en todo el organismo. “Una infección grande en la boca puede pasar al torrente sanguíneo y generar otros problemas”, por lo que se enfatiza la necesidad de consultar sin miedo. “No hay que tener miedo de ir al odontólogo. Lo mejor es ir a una persona idónea, que te explique y te trate”.
Hablar de salud y prevención, desde la infancia y a lo largo de toda la vida, sigue siendo la herramienta más eficaz para evitar enfermedades y mejorar el bienestar general, concluyó el especialista.
Al odontólogo Diego San Millan lo pueden encontrar en la calle Larrea 1740 o a través de Instagram como odoxs.odontologia
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