La reforma laboral y los nuevos proyectos urbanos para la ciudad
Guillermo Cravea, vicepresidente, y Bruno Cerone, presidente de la Cámara Empresaria de Tandil, estuvieron en el desayuno de Tandil Despierta, donde analizaron el impacto de la nueva legislación laboral. Además, manifestaron su preocupación por la apertura de las importaciones y brindaron detalles sobre las obras previstas para el centro y la avenida Colón.
Los referentes del sector mercantil y productivo local abordaron una agenda cargada de temas coyunturales, haciendo hincapié en la necesidad de modernizar las normas de trabajo y el desafío de sostener la competitividad frente al actual contexto nacional.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailRespecto a la recientemente aprobada reforma laboral, Guillermo Cravea se mostró a favor de la medida y señaló que la normativa anterior tenía 25 años de antigüedad, por lo cual ya no reflejaba las nuevas dinámicas del empleo. El dirigente explicó que el cambio permitió una adecuación necesaria y destacó la importancia de la flexibilidad horaria, un factor que consideró vital para aquellos rubros que enfrentan picos de demanda estacionales a lo largo del año.
"En una pyme, el trato con el empleado es diario y directo; sabemos quién tiene la 'camiseta puesta'. No se trata de quitar derechos, sino de mejorar la productividad", afirmó. Así mismo, valoró la claridad obtenida respecto a los costos de desvinculación, un punto de fricción histórico para el sector. Según detalló, el empresario solía tener temor a las contrataciones por el riesgo de juicios que pusieran en jaque la continuidad de la firma, mientras que ahora existe certeza sobre los montos y la opción de pago en 12 cuotas indexadas por el IPC.
Por su parte, Bruno Cerone aclaró que la ley no generó puestos de trabajo de forma inmediata por su sola existencia, sino que su objetivo primordial fue proteger a la empresa para que siga viva. En ese sentido, puntualizó que la normativa facilitó la regularización de trabajadores en sectores donde la informalidad suele ser alta, como talleres o pequeños comercios, priorizando la competitividad en un escenario de retracción del consumo.
Entre la apertura comercial y la transformación urbana
Pese al optimismo por el nuevo marco legal, las autoridades expresaron una profunda preocupación por la apertura indiscriminada de las importaciones. Cravea advirtió que la competencia con productos elaborados bajo condiciones de salarios orientales y menor presión impositiva generó un escenario complejo para la industria local. Según su visión, este "cóctel" puso a las empresas que sostuvieron su actividad durante cuatro décadas en una situación de vulnerabilidad extrema, más cerca del cierre que de la expansión.
Bruno Cerone coincidió en que el riesgo trascendió lo estrictamente económico, afectando directamente al capital humano de la ciudad. Explicó que, cuando una unidad productiva decidió reconvertirse en importadora, se perdió de forma irreversible la mano de obra calificada —como torneros o carpinteros— que demandó años de formación. "Una vez que se pierde el entramado productivo, es muy difícil recuperarlo", lamentó el vicepresidente de la Cámara, remarcando la importancia de sostener el conocimiento técnico local.
Los dirigentes brindaron precisiones sobre los Centros Comerciales a Cielo Abierto que se proyectan junto a la Municipalidad de Tandil. El plan para el microcentro apuntó a completar la denominada "H", que abarcó dos cuadras de la calle Rodríguez, dos de 9 de Julio y una de San Martín. Cravea adelantó que se trató de una intervención tranquila centrada en la mejora de la iluminación, el retiro de cables aéreos en desuso y el ensanchamiento de veredas para favorecer la circulación peatonal.
Destacaron el proyecto para la avenida Colón, cuya presentación ante los comerciantes se realizó este martes en la sede de la institución. La obra contempló el tramo desde las avenidas Marconi y Santa Marina hasta Machado, incluyendo nuevas veredas y un tratamiento especial para las raíces de los tilos que permitió preservar el patrimonio forestal. Estas mejoras buscaron potenciar el perfil turístico y comercial de una de las arterias más importantes de la ciudad.
Sobre la actualidad del sector, observaron una mutación en el mapa comercial de Tandil. Señalaron que el centro comenzó a ser ocupado mayoritariamente por grandes cadenas nacionales con alto poder de compra, lo que desplazó a los comerciantes locales hacia nuevas centralidades como las avenidas Brasil y Actis, o la zona de Villa Italia. Esta descentralización respondió a los elevados costos de alquiler en el núcleo urbano y a la búsqueda de mayor cercanía con los barrios.
Finalmente, analizaron la imagen que proyectó la ciudad hacia el exterior, donde muchas veces se la percibió como un polo de crecimiento inagotable. "Tandil es visto desde afuera como un 'paraíso' o un 'Mónaco' por su desarrollo, pero la realidad diaria del comerciante local es de mucha 'remada' debido a la retracción en ventas y los costos fijos", concluyeron los referentes, marcando el contraste entre la percepción externa y el esfuerzo cotidiano del empresariado local.