El uso temprano de pantallas puede afectar el desarrollo visual de los niños
Especialistas resaltaron la importancia de limitar el uso de dispositivos electrónicos en los primeros cinco años de vida para evitar daños en el desarrollo ocular y garantizar hábitos saludables en la niñez.
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La exposición temprana y prolongada a pantallas —celulares, tablets, televisores y computadoras— se consolidó como uno de los mayores desafíos actuales para el desarrollo visual de los más pequeños. Profesionales del área de la salud alertaron que el uso excesivo de estos dispositivos puede interferir negativamente en la maduración del sistema ocular, un proceso crítico que ocurre durante la primera infancia.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailLa directora médica nacional de Ospedyc, Valeria El Haj, explicó que durante los primeros cinco años de vida el sistema visual se encuentra en pleno proceso de maduración. En este sentido, la especialista subrayó que la estimulación adecuada a través del juego libre, el contacto con la naturaleza y la lectura compartida fueron factores que favorecieron históricamente la visión binocular, la coordinación ojo-mano y la capacidad de orientación en el entorno. Sin embargo, el avance de la tecnología modificó estos hábitos naturales.
Recomendaciones de las organizaciones pediátricas
Frente a este escenario, la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) y la Asociación Americana de Pediatría (AAP) establecieron criterios estrictos para el uso de tecnología según la edad de los menores. Los organismos recomendaron que en los niños menores de diez meses no es aconsejable el uso de pantallas, con la única excepción de las videollamadas para mantener vínculos familiares.
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Para el rango etario comprendido entre los 18 y 24 meses, los especialistas indicaron que se deben seleccionar contenidos de alta calidad, siempre bajo la supervisión de los padres, quienes deben explicar qué es lo que los niños están mirando. Por otro lado, para aquellos de entre dos y cinco años, el límite máximo sugerido se fijó en una hora por día frente a los dispositivos digitales.
"El uso excesivo de pantallas puede interferir en estos procesos naturales", advirtió la doctora El Haj. La profesional destacó que el equilibrio entre la tecnología y las actividades tradicionales es fundamental para no comprometer el futuro de la salud visual de las nuevas generaciones.
Riesgos biológicos y fatiga visual digital
Los principales peligros detectados por la comunidad médica incluyeron la denominada fatiga visual digital, un cuadro que se manifestó a través de ojos rojos, sequedad y una menor frecuencia de parpadeo debido a la atención fija en la luz emitida por los dispositivos. Asimismo, se observó una mayor predisposición a la miopía en edades cada vez más tempranas.
El impacto en el sueño y la luz azul
Otro de los puntos críticos señalados fue la alteración de los ritmos circadianos. La luz azul emitida por las pantallas modificó el "reloj interno" del cuerpo, el cual le indica al organismo cuándo es hora de dormir o despertarse. Este fenómeno provocó alteraciones significativas en el sueño de los menores, afectando su descanso y, en consecuencia, su rendimiento y desarrollo integral.
Además, los profesionales advirtieron sobre un retraso en el desarrollo de habilidades visuales y motoras finas. La falta de actividades manuales y de exploración física del entorno, desplazadas por el tiempo frente a un monitor, impactó directamente en la coordinación de los niños.
Medidas preventivas para familias y educadores
Ante esta problemática, la doctora El Haj instó a las familias y educadores a adoptar medidas preventivas urgentes. Entre las principales recomendaciones, se destacó la promoción de al menos dos horas de actividades al aire libre por día, ya que la luz natural y la visión a larga distancia son fundamentales para el ojo en crecimiento.
Del mismo modo, se fomentó el regreso a la lectura en papel y a los juegos que estimulen la coordinación ojo-mano. "Es fundamental realizar consultas preventivas al oftalmólogo infantil aun en ausencia de síntomas", concluyó la médica nacional de Ospedyc, reforzando la idea de que la visión es un recurso invaluable para el aprendizaje. El llamado a la acción fue claro: acompañar a los niños en un entorno donde la tecnología no desplace a los hábitos que garantizan un crecimiento saludable.
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