El impuesto a los solteros, una curiosa propuesta tandilense
En 1932, una carta publicada en El Eco de Tandil proponía crear un impuesto para quienes se resistieran al matrimonio. La ocurrencia, que refleja prejuicios y realidades económicas de la época, abre una ventana al lugar que ocupaban las mujeres en la sociedad y a cómo el casamiento era muchas veces la única estrategia posible para acceder a cierta estabilidad.