"Pólvora", siempre listo para estallar
Una historia de sangre y fuego espeluznante y cruel. La vida de un delincuente atormentado, corajudo y valiente que llegó a burlarse y meterle miedo a las fuerzas del orden.
Una historia de sangre y fuego espeluznante y cruel. La vida de un delincuente atormentado, corajudo y valiente que llegó a burlarse y meterle miedo a las fuerzas del orden.
Lo hizo en el Tandil Cicles Club. Tuvo una preparación especial y una rutina para seguir durante los casi tres días de competencia sin respiro.
La única visita del expresidente de la Nación fue en el marco de una actividad de campaña, en la antesala de las elecciones presidenciales de 1946. Evita, se dice, lo esperó arriba del tren en la Estación Ferroviaria.
Getulio Dornelles Vargas estuvo en la ciudad acompañado por el mandatario argentino de ese momento, Agustín Pedro Justo . Una jornada de mucha actividad que contó con el acompañamiento popular.
Fue por pedido de la Sociedad de Empleados de Comercio que se había gestado años atrás. Además, reclamaban por las extensas jornadas laborales, de trece horas.
Se convirtió a finales del siglo XIX un lugar de paso por los turistas de la época. Con los años, también, se fue generando una especie de mito de cómo llegó a formarse toda la historia.
Una enumeración de sitios que marcaron una época y acompañaron a la ciudad al paso de su crecimiento.
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No se limitaba solo al rubro de almacén, sino también a los de ferretería, bazar y menaje. Acopiaba cereales y frutos del país y contaba con un excelente corralón de maderas.
Fue una obra necesaria para unir las diferentes partes de la ciudad en el siglo XIX. Los mismos vecinos costearon los trabajos realizados.
Martín Iparraguirre estaba al frente de la Comisaría local cuando, por no acatar la orden del gobernador de turno, tuvo que dejar su puesto.
En ese momento, según detalló las páginas de El Eco de Tandil, se trató del ilícito más importante de la historia de Tandil. El caso conmocionó el ambiente del turf.
El monumento fue para conmemorar la gesta patria de principios del Siglo XIX. Los vecinos aportaron dinero para la intervención. En ese momento, ambas plazas se juntaron en una sola.