Un padre que perdió a su hija por la mala influencia de las redes sociales dijo que prohibirlas no es la solución
“La seguridad online para niños no es aceptable”, dice Ian Russell. Su hija Molly murió a los 14 años tras consumir miles de mensajes dañinos en Instagram y Pinterest
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El británico Ian Russell tuvo que lidiar con las consecuencias de las redes para adolescentes mucho antes que la mayoría de padres. El 20 de noviembre de 2017, su hija Molly, de 14 años, murió “tras un acto de autolesión, en un contexto de depresión y de exposición a contenido perjudicial en internet”, según concluyó la investigación de su muerte. Molly había visto 2100 mensajes de contenido dañino solo en Instagram en sus últimos seis meses. Russell estuvo años batallando con las plataformas para conseguir las pruebas.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEn este tiempo, creó la Fundación Molly Rose, que se dedica a ayudar a familias que pueden tener hijos en situación similar a su hija y a investigar los efectos de las redes en adolescentes: “La seguridad online para niños hoy no es aceptable”, dice Russell por videoconferencia a EL PAÍS. “Los Gobiernos de todo el mundo han dejado que esto pase, y nos ha llevado a un punto en el que los padres dicen con razón: no puedo proteger del todo a mis hijos”, añade.
Ahora esos mismos Gobiernos han empezado a actuar. Pedro Sánchez anunció esta semana la prohibición de redes sociales para menores de 16 años. Australia es el primer país que aprobó esta medida en diciembre y otros como Francia, Dinamarca, Portugal o Finlandia van por el mismo camino.
