A seis meses del último anuncio, sin avances concretos para el regreso del tren a Tandil
La falta de avances vuelve a sumar una nueva frustración en torno a un reclamo histórico para la ciudad
A seis meses de que Tandil fuera incluida entre las ciudades priorizadas por la Provincia para la reactivación del servicio ferroviario, el panorama sigue sin novedades concretas. La falta de avances vuelve a sumar una nueva frustración en torno a un reclamo histórico para la ciudad: el regreso del tren de pasajeros, cuya suspensión cumplirá diez años en junio próximo.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEn agosto del año pasado, el ministro de Transporte bonaerense, Martín Marinucci, había confirmado que Tandil formaba parte de un plan estratégico impulsado por la gestión de Axel Kicillof para recuperar la conectividad ferroviaria provincial. El proyecto, aún sin plazos definidos, buscaba reactivar servicios de pasajeros y cargas vinculando distintas ciudades bonaerenses y puertos estratégicos, aunque desde el inicio se reconocía que se trataba de una iniciativa de largo plazo y con fuerte necesidad de inversión.
Sin embargo, desde aquel anuncio no se registraron avances públicos ni definiciones concretas sobre obras, financiamiento o cronogramas. La ausencia de novedades volvió a instalar la incertidumbre entre vecinos y sectores que desde hace años reclaman la restitución del tren como alternativa de transporte y motor de desarrollo regional.
Diez años sin tren
El posible regreso del servicio ferroviario arrastra una historia de promesas y postergaciones. El tren a Tandil fue suspendido en 2016, cuando la entonces gobernadora María Eugenia Vidal decidió paralizar los servicios de Ferrobaires tras un accidente ferroviario en Rawson, medida que se justificó en cuestiones de seguridad operacional. Desde entonces, el servicio nunca volvió a funcionar.
Aquella interrupción marcó un punto de inflexión para la ciudad. El ramal Constitución–Tandil había sido históricamente una vía de conexión clave, tanto para el turismo como para estudiantes, trabajadores y vecinos que utilizaban el tren por su costo accesible frente a otras alternativas de transporte. La suspensión dejó a Tandil sin una opción ferroviaria que durante décadas formó parte de su entramado productivo y social.
Promesas reiteradas y proyectos inconclusos
En estos años hubo distintos anuncios de reactivación. Entre ellos, estudios técnicos, proyectos de renovación de vías y hasta licitaciones para reacondicionar el tramo entre Ayacucho y Tandil. Sin embargo, esas iniciativas no se concretaron o quedaron en suspenso, lo que alimentó el escepticismo sobre la posibilidad real de recuperar el servicio en el corto plazo.
El propio plan ferroviario provincial que incluyó a Tandil reconocía que la recuperación requería inversiones significativas y acuerdos con Nación o inversores para infraestructura y material rodante, lo que anticipaba tiempos largos y dificultades estructurales para avanzar.
Una deuda pendiente
En este contexto, la falta de avances a medio año del último anuncio vuelve a alimentar la sensación de promesa incumplida. Para muchos tandilenses, el regreso del tren no solo implica una alternativa de transporte más económica y sustentable, sino también una herramienta para fortalecer el turismo, la producción regional y la integración territorial.
Con 2026 marcando una década desde la interrupción del servicio, el tema vuelve a instalarse como una deuda pendiente que atraviesa distintas gestiones políticas. Mientras tanto, el tren a Tandil continúa siendo una aspiración recurrente que, al menos por ahora, sigue sin fecha cierta de concreción.