Con la obra paralizada, los adoquines dividen a los vecinos entre la historia y el deterioro
Tras 40 años de espera, la llegada del pavimento a las inmediaciones de la Plaza del Tanque se vio interrumpida por una precautelar del Juzgado de Azul. Mientras algunos sectores piden preservar el patrimonio de granito, los frentistas denuncian que el deterioro de las calles afecta su vida diaria y sus viviendas, sumando incertidumbre a un sector de la ciudad que hoy permanece en un silencio forzado.
:format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/02/calle_sarmiento_empedrado_3.jpeg)
Envueltos en un debate que ha movilizado a la opinión pública, los frentistas de las cuadras cercanas a la Plaza Martín Rodríguez –más conocida como del Tanque- transitaban una mañana silenciosa, o mejor, acompañada por el sonido de las aves y algún murmullo juvenil por la incipiente actividad de las escuelas cercanas. La obra paralizada en Sarmiento entre 4 de Abril y Alsina, con unos 70 metros del nuevo hormigón ejecutados y el resto de tierra nivelada, llamaba la atención de los transeúntes, muchos de ellos entrampados entre cuadras cerradas a la circulación.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl jueves, el Municipio se notificó de la medida precautelar dictada por el juez Pablo Gabriel Quaranta, titular del Juzgado en lo Contencioso Administrativo de Azul, y las máquinas de la empresa Galizio Construcciones –adjudicataria de la obra- se retiraron del espacio público. Ayer por la mañana, entre el silencio por la falta de circulación de automotores, los vecinos manifestaban incertidumbre e impotencia por la detención de los trabajos que habían cumplido varias semanas alterando la vida normal de familias y comerciantes.
Antes de la paralización, la firma apuró las tareas y el mismo jueves culminó con el cordón cuneta de los cerca de 40 metros que quedaron sin asfalto ni adoquines. En tanto, unas vallas de cemento y carteles de “cerrado al tránsito” delineaban el panorama con el que habrán de lidiar los habitantes de la zona hasta tanto la Justicia o la política resuelvan el entuerto.
