De los paseos a las maratones de series: radiografía del nuevo turista que elige Tandil
José Baena, vicepresidente de la Asociación de Cabañas, describió en una entrevista con El Eco cómo han cambiado las costumbres de quienes visitan la ciudad. Las estadías son más cortas y muchos priorizan una buena conexión a internet para disfrutar dentro del alojamiento, un comportamiento que redefine la experiencia turística local.
En vísperas de las vacaciones de invierno, Tandil, un destino consolidado por su naturaleza y tranquilidad, se enfrenta a una nueva realidad turística. Lejos quedaron los tiempos en que las familias planificaban con meses de antelación una estadía prolongada. Hoy, el perfil del visitante ha cambiado drásticamente, con reservas de último momento y una nueva forma de disfrutar del descanso.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailAsí lo explicó José Baena, vicepresidente de la Asociación de Cabañas de Tandil, durante una entrevista en el programa La Mañana de El Eco, transmitido por Tandil FM 104.1, Eco TV y El Eco Streaming. Según Baena, uno de los cambios más notables es la duración de las visitas. "Antes podíamos tener entre cinco y siete días de estadía. Había complejos que completaban la quincena con dos reservas de sábado a sábado. Ahora eso es mucho más complicado y son estadías cortas, de tres o cuatro días", detalló.
Este acortamiento en los viajes viene acompañado de un cambio de hábito fundamental: el turista pasa mucho más tiempo dentro del alojamiento. Baena, con más de una década de experiencia en el rubro, recordó cómo era el comportamiento anterior: "La gente venía y usaba la cabaña para descansar. Paseaban, comían fuera, cenaban fuera. Ahora, con estadías más cortas, la gente come mucho más en las cabañas y hace una o dos salidas, pero no es tanto como antes".
El "efecto Netflix" y la prioridad de la conectividad
El factor tecnológico juega un papel central en esta nueva dinámica. Lo que antes era un extra, hoy es una necesidad básica para el turista: una conexión a internet estable y de alta velocidad. El motivo, según Baena, es que muchos visitantes eligen quedarse en el interior para consumir entretenimiento digital.
"Ofrecemos buenos servicios de internet y la gente se queda viendo Netflix y no sale de la cabaña", afirmó el vicepresidente. "Prefieren la tranquilidad de quedarse en casa, con buena calefacción en invierno o aire acondicionado en verano. Salen, se bañan un poquito en la pileta y vuelven a la cabaña".
Este comportamiento es tan marcado que incluso ha generado situaciones curiosas, sobre todo con los más chicos. "Llega una familia de cuatro personas con dos nenes y a lo mejor no ven la pileta en toda la semana", relató Baena. La fascinación por la tecnología a veces supera el atractivo del entorno natural, algo impensado años atrás. "Los chicos que viven en un departamento a lo mejor les cuesta los primeros días salir de la cabaña. Prefieren quedarse viendo Netflix y si le ofreces eso, se quedan ahí, comen ahí y cenan ahí".
Este nuevo perfil también incluye a quienes aprovechan la flexibilidad del teletrabajo para hacer escapadas. "Viene mucha gente a trabajar, que por suerte la mayoría de los complejos tenemos una buena señal de internet, con lo cual eso no es una complicación", agregó.
Frente a este panorama, el sector de cabañas de Tandil se adapta, entendiendo que la "experiencia" que busca el turista ya no es exclusivamente el contacto con las sierras y el aire libre, sino también la comodidad y el confort de un hogar lejos de casa, con todas las facilidades del mundo moderno incluidas.