El centro comercial de Villa Italia vive con optimismo el regreso de los eventos sociales
Quintana, la calle más importante de la zona comercial, da signos de reactivación a partir del tránsito y el movimiento de peatones. No sin dificultades, los negocios tradicionales que sortearon los momentos más duros de la pandemia se ilusionan con el inicio de la temporada. Fiestas, egresos y el Día de la Madre entusiasman a los comerciantes, que afrontan los desafíos de reponer el stock y el aumento de los alquileres.
Tras los meses duros de la pandemia, en el centro comercial de Villa Italia se respira optimismo. Buen flujo de tránsito, vecinos que caminan por Quintana en los primeros días del mes, ocasiones para salir que impulsan el consumo, el inicio de la temporada primavera verano y algunas promociones bancarias mejoraron el talante de los emprendedores de esa zona.
El centro de la tradicional barriada se ofrece cada vez más completo. Tal vez una de sus características principales es la convivencia de negocios de extensa tradición en Quintana y arterias aledañas, y las sucursales de otros con sede principal en el área comercial del casco histórico de Tandil.
En simultáneo, la simpatía y cordialidad en la atención, teniendo en cuenta que un buen número de los locales está a cargo de sus dueños (“el ojo del amo engorda el ganado”, afirma el dicho popular). A eso se suma la disponibilidad de estacionamiento en las cuadras perpendiculares a Quintana y la posibilidad de resolver “los mandados” en una corta distancia.
Sin dudas, Quintana y sus aledañas se transformaron en una zona comercial de relevancia en la ciudad, que atrae la atención no sólo de los tandilenses que viven cerca, sino también de los que pasan hacia los barrios ubicados más al norte y otros que se trasladan hasta allí para comprar, además de habitantes de localidades vecinas.
Durante los días de semana, entre las 17 y las 19 se observa mucho tránsito –por momentos complicado- en Quintana. Son las familias que vuelven de la escuela y de los trabajos.
“Últimamente veo que mucha gente de todo Tandil viene a comprar acá, por el estacionamiento y por los precios”, contó una de las emprendedoras y lo ató también a la visibilidad que han logrado a partir de redes sociales como Instagram.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailLiquidación y nueva temporada
Una de las socias de Makala (ofrece zapatos y accesorios, en Quintana al 500), Agustina Pocetti, repasó que en julio comenzaron a liquidar y “dentro de todo se movió un poco”. Con la propuesta de sacar pares sueltos de temporadas anteriores, “los puse baratos, con el resto hicimos una liquidación un poco más chica, y en septiembre arrancamos con la liquidación de lo que quedaba de invierno de este año, al 40 por ciento de contado, y ahí fue saliendo”.
La estrategia fue hacerse de los recursos para comprar la temporada nueva que “es mucha plata”. Y agregó que agosto y septiembre “estuvo muy tranquilo”, pero se mostró esperanzada porque “nuestras fechas son el Día de la Madre y Navidad, así que estamos invirtiendo. Justo también se da que es temporada nueva, así que compramos bastante”.
Refirió que los precios mayoristas se incrementaron entre mil y 1500 pesos por par de zapatos respecto al año pasado, según la fábrica, lo que implica aumentos de más del 50 por ciento.
“Somos emprendedoras, siempre le seguimos metiendo porque es lo que amamos y lo hicimos de muy abajo”, confió y si bien señaló que “está muy complicado”, valoró que antes de la pandemia estaban en un local sobre Pasteur, donde “hubiéramos cerrado, pero justo apareció la oportunidad de mudarnos a Quintana”.