El Municipio defendió la quita de los adoquines de calle Sarmiento, frente a la Plaza del Tanque
Tras la viralización en redes sociales de la quita de adoquines en calle Sarmiento, entre Av. Santamarina y 4 de Abril, funcionarios municipales salieron a explicar los motivos de la intervención. Entrevistados por El Eco de Tandil, Victoria Bianchi, del área de Patrimonio, y Mauro Ortega, de Vialidad, brindaron precisiones sobre los fundamentos técnicos, patrimoniales y urbanos de la intervención.
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La decisión del Municipio de retirar adoquines en dos cuadras de la calle Sarmiento, entre avenida Santamarina y Alsina, para reemplazarlos por asfalto, volvió a poner en el centro del debate una discusión de larga data en Tandil: el equilibrio entre la preservación del patrimonio urbano y las necesidades funcionales de una ciudad en constante cambio en cuanto a su dinámica de tránsito y circulación.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailTras la viralización en redes sociales de imágenes que mostraban la remoción del histórico empedrado frente a la Plaza del Tanque —imágenes difundidas inicialmente por un local gastronómico de la zona— y la multiplicación de críticas y apoyos de los usuarios, dos funcionarios municipales salieron a explicar los fundamentos técnicos, patrimoniales y urbanos de la intervención.
En primer lugar, desde la Comuna aclararon que los adoquines retirados no forman parte del catálogo de bienes patrimoniales protegidos por la normativa vigente, el Plan de Desarrollo Territorial (PDT) aprobado en 2005, que –entre otras cuestiones- establece cuáles son los bienes e inmuebles privados y públicos protegidos.
Según explicó Victoria Bianchi, coordinadora del área de Patrimonio Cultural y Archivo Histórico de la Subsecretaría de Cultura y Educación del Municipio, los adoquines extraídos “no están incorporados en el Anexo N°5 de la Ordenanza” (Nº 9865/05).
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Además, se informó que las piezas no serán descartadas: parte del material retirado será reutilizado en otros espacios de la ciudad, en particular en el sector del Dique Viejo (sobre la Avenida San Gabriel), donde la Comuna anunció que proyecta crear un Parque Ecológico, mientras que el resto quedará bajo resguardo de la Dirección de Vialidad local para futuras intervenciones urbanas.
“Volver a leer la realidad de un espacio”
Entrevistada por El Eco de Tandil, Bianchi consideró que la intervención sobre calle Sarmiento debe interpretarse en clave de funcionalidad urbana y de actualización de criterios de conservación de estas piezas profundamente vinculadas a la historia de la ciudad y sus trabajadores.
“Esta acción viene a cuento de tener que volver a leer la realidad de un espacio: los adoquines ya no estarían cumpliendo con el funcionamiento que requiere ese espacio”, señaló.
En ese sentido, sostuvo que “hay una realidad y hay una condición que necesita volver a ser revisada”, una realidad que –aseguró- incluye a peatones, ciclistas y automovilistas, y advirtió que la preservación patrimonial no puede pensarse de manera aislada del contexto actual de uso y circulación.
La funcionaria remarcó que el hecho de que un bien sea antiguo o tenga valor histórico no implica necesariamente que deba ser declarado patrimonio. “Una distinción importante para hacer es la referida a que porque algo date de determinada época o período, no necesariamente tiene que ser declarado patrimonial”, explicó.
A su vez afirmó que “por todos estos atributos que tiene este bien cultural, urbanístico e histórico no necesariamente tiene que ser declarado en este momento patrimonio”, y agregó que el desarrollo de las ciudades obliga a repensar usos y funciones.
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“Quizás a veces las cosas cumplen una función en un determinado contexto y luego hay que descontextualizarlas para que ese mismo bien pueda seguir protegido de manera responsable en otro contexto”, remarcó.
Los límites del mantenimiento
Desde el área técnica, el director de Vialidad del Municipio, Mauro Ortega, explicó por su parte que la situación de calle Sarmiento debe analizarse dentro de un problema estructural más amplio, que incluye el mantenimiento del empedrado en la ciudad.
El funcionario celebró asimismo la discusión pública generada a partir de la difusión del video en las redes sociales y propuso la creación de una mesa de trabajo integrada por distintos sectores de la comunidad para definir futuras conservaciones.
“Para hablar de Sarmiento también necesito hablar un poco de lo que es el mantenimiento, ya sea del granitullo o de los adoquines”, comenzó.
Seguidamente, detalló las diferencias entre ambos materiales: “El granitullo es el cuadrado más chico, que es de 10 x 10 centímetros, y el adoquín es el más grande –es el que se está sacando en calle Sarmiento- y tiene unas dimensiones aproximadas de 20 x 15 centímetros”, explicó.
El funcionario subrayó que el mantenimiento de estas calzadas es artesanal y altamente demandante. “El mantenimiento, tanto del granitullo como del adoquín, es muy artesanal. Nosotros hoy tenemos solo cinco personas en una cuadrilla que se encarga de todo lo que es el mantenimiento de adoquín y de granitullo”, expresó.
A ello –indicó- se suma la extensión del empedrado en la trama urbana. “En Tandil tenemos, aproximadamente, un 60% de las calles dentro de las cuatro avenidas pavimentadas de adoquines o de granitullos”, señaló, y agregó que, fuera de ese perímetro, también existen numerosas cuadras con este tipo de pavimento que remite a los orígenes de la ciudad.
“Eso conlleva que las reparaciones sean constantes y que la cuadrilla no dé abasto”, advirtió.
Y describió el trabajo manual que implica sostener estas calzadas: “Solamente tenemos cinco personas que de forma artesanal —de forma manual y arrodillados en la calle—, se ponen a sacar y a colocar las piedras”.
Seguridad, tránsito y criterios de conservación
Desde la perspectiva patrimonial, Bianchi sostuvo que la decisión de intervenir frente a la Plaza del Tanque –Plaza Martín Rodríguez, conocida también como “plaza de las carretas”- se apoyó en criterios vinculados a la seguridad y al uso intensivo del espacio urbano.
“Yo considero que se tomaron criterios de mucha seguridad que tienen que ver con el transeúnte, con el tránsito pesadísimo que hoy por hoy sostiene todo ese trazado urbanístico de la ciudad y con reales criterios de conservación responsable”, afirmó.
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La funcionaria también recordó que los adoquines fueron colocados en un contexto histórico muy distinto al de hoy. “Estamos hablando de adoquines que fueron colocados prácticamente a mediados del siglo XIX. Y convengamos que el contexto de aquel entonces difiere mucho al actual”, explicó.
“En ese entonces había un tránsito más lento; hoy ya no tenemos ese tipo de circulación”, agregó y comparó la situación local con la de ciudades europeas, donde el empedrado se mantiene en condiciones de uso debido a patrones culturales y de movilidad diferentes.
En ese marco, advirtió sobre los riesgos de una preservación sin criterios de sustentabilidad. “Al día de hoy, creo que dada la intensidad que tienen todas esas arterias, es sumamente complejo tratar de llevar adelante un criterio de preservación responsable”, sostuvo.
Incluso, planteó que la falta de intervención también puede constituir una forma de daño patrimonial. “Porque no preservar de manera responsable también es una manera de hacerle daño al patrimonio”, afirmó.
La discusión sobre qué es patrimonio
Bianchi destacó que Tandil cuenta con áreas protegidas patrimonialmente. “Todo lo que es casco histórico, alrededor de la Plaza Independencia, está protegido patrimonialmente”, señaló.
En efecto, según la normativa local, ese es el único adoquinado que no podrá ser removido.
Bianchi también recordó la existencia de una Comisión Permanente de Patrimonio, creada por Ordenanza del Concejo Deliberante en 1989 e integrada por el Municipio pero también por diversas instituciones locales.
En relación con los adoquines de calle Sarmiento, explicó que no se avanzó en su declaratoria patrimonial por razones vinculadas a la sustentabilidad y a la posibilidad real de conservación.
“Justamente no se quiso avanzar en la declaratoria porque se tuvo en cuenta que habrá un momento en que no se podrá seguir conservándolos de manera responsable, sin tener que intervenirlos”, explicó.
Al mismo tiempo, defendió la decisión de recolocar el material retirado. “Además los adoquines se van a recolocar; hubiese sido tremendo haber perdido esa materialidad. Se le podría haber tirado concreto encima, pero eso no se hizo”, expresó.
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“Tampoco podemos ‘musealizar’ toda una ciudad”, consideró, y llamó a involucrar a la sociedad en la discusión: “Tomemos decisiones, pero no lo hagamos solamente desde el lado del Estado, involucremos a la sociedad”, convocó.
Ortega coincidió en que el conflicto en torno a los adoquines retirados expuso un debate más profundo sobre el modelo de ciudad.
“Me parece muy interesante el hecho de que se haya armado el debate”, sostuvo y propuso la creación de una mesa de trabajo integrada por distintos sectores para definir qué cuadras deben conservarse con empedrado y cuáles no.
“Yo no planteo la idea de sacar todo. Lo que planteo es: tengamos un plan”, afirmó, y advirtió sobre el riesgo de llegar a un “punto de no retorno” en el que ciertas calzadas ya no puedan recuperarse por razones de seguridad.
“A esta discusión le veo el lado positivo. El debate es positivo”, afirmó.
En esa línea, sostuvo que el desafío es encontrar consensos que permitan preservar la historia sin descuidar la seguridad y la funcionalidad urbana.
“Si esto trae a colación la definición de un plan a futuro para definir qué se conserva y qué no, ganamos todos”, concluyó.
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Reutilización del material y límites al uso privado
Entrevistado por El Eco de Tandil, el director de Vialidad local, Mauro Ortega, explicó que los adoquines retirados no pueden ser utilizados por el sector privado y que su destino está regulado por el Municipio.
“Hay varios adoquines que se llevaron al Dique Viejo y el otro restante se llevó a la Dirección de Vialidad”, señaló.
Y detalló que el material queda bajo resguardo municipal y se utiliza en intervenciones urbanas mediante pedidos formales de distintas áreas. “Eso va a Vialidad y de ahí, a través de nota, lo piden las diferentes direcciones para hacer alguna intervención puntual”, explicó.
En ese sentido, mencionó que a lo largo de los años se realizaron intervenciones con adoquines en plazas y otros espacios verdes del Partido, especialmente en Cerro Leones y en otros sectores turísticos de la ciudad.
