El vecino agredido relató los pormenores de la brutal golpiza
El relato de la feroz agresión. Para el abogado hubo una “intención homicida”.
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Juan Bautista Arias amplió su declaración testimonial ante la Unidad Funcional de Instrucción 16 y brindó detalles sobre las amenazas y los golpes recibidos durante un conflicto vecinal por un loteo. El hombre, que sufrió una fractura de pómulo, manifestó sentir un profundo temor por su integridad y la de su familia tras el violento episodio ocurrido en el barrio La Elena.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailAyer, Juan Bautista Arias se presentó en la sede de fiscalía, a cargo del fiscal José Marcos Eguzquiza, para brindar nuevos detalles sobre el ataque que padeció semanas atrás. Ante la auxiliar letrada María Cecilia Rimoli, el denunciante ratificó y extendió lo expuesto anteriormente en una declaración realizada mientras permanecía internado. El hecho investigado ocurrió el viernes 23 de enero, alrededor de las 14, en las inmediaciones de la calle Chimango, donde Arias fue víctima de una agresión física que le dejó graves secuelas.
Según consta en el expediente judicial al que tuvo acceso El Eco de Tandil, el conflicto se originó cuando Arias se acercó a un lote lindero a su vivienda para dialogar con quienes realizaban tareas de movimiento de suelo. El vecino pretendía manifestar su preocupación por el curso del agua, ya que consideraba que los trabajos en la esquina podrían afectar el desagote natural del terreno. En ese lugar, se entrevistó con Emilio Ferreyro, quien se presentó como uno de los dueños, y posteriormente con Juan Ignacio Corica Gutiérrez.
Lo que inició como un reclamo vecinal derivó rápidamente en una situación de extrema violencia. Arias relató que Corica Gutiérrez reaccionó de manera agresiva, tomándolo del brazo y empujándolo hacia la calle mientras le gritaba: "Flaco, ¿quién te crees que sos? Te vamos a matar". En pocos segundos, el denunciante se encontró rodeado por un grupo de entre seis y siete personas que se sumaron a las amenazas, generándole una situación de total vulnerabilidad en la vía pública.
Los detalles de la agresión y las lesiones sufridas
En su declaración, el vecino profundizó sobre la mecánica del ataque y destacó que en todo momento intentó mantener la calma para evitar que la situación escalara. Sin embargo, el hostigamiento no cesó. Incluso una vecina, intervino para intentar frenar la violencia, pero fue recibida con insultos y amenazas por parte del grupo de trabajadores. "No vas a pasear a tus perros en tu vida", le habrían advertido a la mujer, según el testimonio de Arias.
La agresión física más grave se produjo momentos después, cuando Ferreyro, tras sujetar a Arias de la remera, le aplicó un fuerte golpe de puño en el pómulo. El impacto hizo que ambos perdieran el equilibrio y cayeran al suelo. Fue en ese instante donde la violencia se intensificó: el denunciante relató que, mientras estaba caído, el agresor le propinó varios cabezazos en el rostro y golpes de puño en las costillas, causándole una fractura y hematomas internos.
Arias explicó ante la funcionaria judicial que decidió no defenderse activamente para evitar que el resto de las personas presentes, que observaban la escena desde atrás, se sumaran a la golpiza. "Estaba seguro que si lo hacía me iban a matar", afirmó con crudeza en su ampliación testimonial. Una vez que el ataque cesó, el agresor regresó a la propiedad, mientras los demás involucrados continuaban amenazándolo con que lo matarían "a palos".
Temor por la seguridad familiar
La víctima manifestó que el trauma del episodio persiste, especialmente porque su hija de 11 años presenció el momento en que él intentaba levantarse del suelo tras la agresión. El vecino expresó que siente que su vida corre peligro y solicitó que las medidas legales se amplíen también respecto de Corica Gutiérrez, quien participó activamente de las amenazas iniciales y el hostigamiento. Arias vinculó la violencia recibida con la actividad de una supuesta firma de loteos que opera en la zona con maquinaria pesada y vehículos sin identificación.
En el tramo final de su declaración, el denunciante señaló que la situación en el barrio La Elena se volvió tensa debido a estas obras. Mencionó que antes del ataque había visto circular camiones y maquinaria sin patente, y que incluso vecinos habían tomado fotografías de estas irregularidades. Actualmente, las tareas en la manzana en cuestión se encuentran paralizadas por disposición de la Municipalidad, lo que ha traído un alivio temporal, aunque la incertidumbre sobre la seguridad del vecindario permanece latente.
La causa, caratulada como "Ferreyro, Emilio Raúl s/Lesiones graves", continúa su curso bajo la supervisión de la fiscalía interviniente. Arias, asistido por su abogado Santiago Romay, espera que el proceso judicial avance para garantizar la protección de su familia y que se determinen las responsabilidades de todos los involucrados en la emboscada que sufrió frente a su domicilio.
“La intención no fue simplemente lastimar”
Según explicó el abogado de la víctima, Santiago Romay, en diálogo con el programa de la radio de El Eco “Ultimo Bondi”, la ampliación de la denuncia fue necesaria para precisar detalles que Arias no pudo aportar en su primer testimonio debido al estado de shock y a la gravedad de sus lesiones iniciales. "Juan estaba todavía internado, muy afectado por la situación. La agresión fue salvaje", recordó el letrado, resaltando que la declaración actual permitió incorporar las amenazas de muerte que recibió tanto el vecino como otra mujer que intentó auxiliarlo.
Uno de los elementos probatorios más contundentes es un video captado por la cámara de seguridad de un vecino. Aunque inicialmente Arias se resistió a difundir las imágenes para proteger a su hija y a su familia del impacto visual, decidió hacerlo público luego de que uno de los apuntados declarara en un medio colega que había actuado en defensa propia.
“El video deja en evidencia que es un ataque a traición. Juan logra montarse sobre esta persona en un momento, pero decide dejarse caer porque ve que los otros sujetos venían hacia él. Tuvo la lucidez de pensar que, si seguía defendiéndose, lo mataban delante de su hija”, relató el abogado. En las imágenes se observa cómo, una vez que Arias está en el suelo y sin posibilidad de defensa, el agresor le propina cabezazos y golpes de puño de forma desmedida.
Para el letrado, el grado de violencia aplicado no se corresponde con una intención de meras lesiones. “Una persona de esa contextura que aplica ese tipo de agresión a alguien en el piso que no se mueve, no busca lastimar. Acá no lo mataron de casualidad”, sentenció Romay, quien adelantó que buscarán que la calificación legal se acerque a la de una tentativa de homicidio.
Consecuencias físicas y secuelas permanentes
El parte médico de Arias es preocupante. El vecino sufrió fracturas múltiples en el macizo facial que le han hecho perder la simetría del rostro. “Es un muchacho de pómulos muy marcados y un pómulo se lo borraron a los golpes”, describió gráficamente su abogado. Actualmente, la víctima no puede ingerir alimentos sólidos debido a que tiene la mandíbula inmovilizada y debe esperar a la intervención quirúrgica programada para la semana entrante.
Más allá del daño físico inmediato, la representación legal evalúa el impacto de las secuelas permanentes y el lucro cesante, dado que Arias es un trabajador independiente que no podrá retomar sus tareas por un tiempo prolongado. Por este motivo, además de la vía penal, se iniciará un reclamo civil por daños y perjuicios contra los responsables identificados.
La situación de tensión en La Elena no terminó con la agresión física. Durante la ampliación de la denuncia, Arias manifestó que tanto él como sus vecinos se sienten amedrentados. Al ser una calle con poca salida, el movimiento de vehículos es fácilmente identificable, y han denunciado el paso constante de camionetas a marcha muy lenta frente a la vivienda de la víctima, en una clara actitud de vigilancia y hostigamiento.
Ante este escenario, la Justicia otorgó una orden de restricción de acercamiento para proteger a Juan Arias y a su grupo familiar. El abogado destacó el trato recibido por la instructora judicial y la seriedad con la que el fiscal Marcos Eguzquiza está llevando adelante la investigación.
Paralización de las obras en el predio
En paralelo al carril penal, la Municipalidad de Tandil intervino en el conflicto administrativo. Tras constatarse que las obras de relleno y el loteo no cumplían con las normativas vigentes ni poseían las autorizaciones correspondientes, la administración local ordenó el cese inmediato de cualquier actividad en el predio.
Al día de la fecha, las máquinas fueron retiradas y el lugar se encuentra paralizado. Este hecho refuerza la posición de los vecinos, quienes desde un principio sostuvieron que Arias solo estaba intentando advertir sobre una irregularidad que afectaba la seguridad hídrica de toda la zona. La comunidad de La Elena permanece en alerta, esperando que el avance de la causa judicial traiga tranquilidad a un barrio que se vio sacudido por la violencia extrema.
Con asistencia de Inteligencia Artificial.