"Esto podría haber terminado en una tragedia si no se actuaba como se actuó"
Victoria Nieto, docente del área de Virología de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Unicen, habló sobre lo que pasó con su hijo
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La veterinaria e investigadora Victoria Nieto, docente del área de Virología de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Unicen, relató una situación que encendió una señal de alerta sanitaria en Tandil luego de que un murciélago con el que había tenido contacto su hijo pequeño diera positivo a rabia.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailSegún detalló, el episodio ocurrió el martes 10 de febrero, cuando su hijo de tres años y medio jugaba en el balcón del domicilio familiar, protegido con red para niños y palomas. Entre sus juguetes había un murciélago, al que el niño acarició hasta que el animal se asustó y comenzó a llorar.
De inmediato, el padre del menor le lavó las manos con agua, jabón y detergente en varias oportunidades y se comunicó con la profesional. Posteriormente consultaron a su pediatra y acudieron a la guardia del Hospital de Niños Dr. Debilio Blanco Villegas, donde les indicaron seguir el protocolo sanitario correspondiente a través del área de Bromatología.
Fuera del horario habitual de esa dependencia, Nieto se contactó con la médica Florencia Brugesser del Hospital Ramón Santamarina y con Florencia Pastorino, del Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires, lo que permitió activar rápidamente el protocolo sanitario: vacunación inmediata del menor y análisis urgente del animal.
El Departamento de Bromatología de Tandil retiró el murciélago y lo envió al Laboratorio de Zoonosis Urbana de Avellaneda, donde finalmente se confirmó que el ejemplar era positivo a rabia. Ante ese resultado, se dispuso además el envío de gammaglobulina desde La Plata para completar el esquema preventivo dentro del plazo recomendado.
Concientización y prevención
La profesional remarcó que la rápida intervención sanitaria evitó una posible tragedia y subrayó que la rabia es una enfermedad “100% mortal, pero también 100% prevenible” si se actúa a tiempo.
En ese sentido, insistió en la importancia de mantener la vacunación antirrábica de perros y gatos, evitar manipular murciélagos u otros animales silvestres sin protección y consultar de inmediato a Bromatología o al sistema de salud ante cualquier contacto sospechoso.
Asimismo, destacó el rol de los veterinarios como agentes de salud y la necesidad de trabajar de manera articulada con el sistema sanitario local frente a zoonosis que pueden impactar en la salud pública.
Finalmente, expresó su agradecimiento a las profesionales Florencia Carrera y Myrian Fernández, además de los equipos médicos y sanitarios intervinientes, por la atención y contención brindadas durante el episodio.
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