José Rossanigo inauguró Piedras Sensibles, un recorrido por más de un centenar de piezas de su obra escultórica
Fueron exhibidas más de 150 obras. El encuentro de El Mago y la Dríada y el nuevo libro de José Ignacio Fosco.
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Una fotografía de Bernarda Ballesteros logró capturar en una imagen algo de lo que puede suceder al enfrentarse a una obra de José Rossanigo. La foto es de El Mago, en una ocasión en la que la escultura se exhibió en el hall de la Municipalidad, y por un juego de luces y sombras, la pieza en principio estática parece desplegar dos enormes alas y estar a punto de tomar vuelo.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailPiedras Sensibles, la exhibición que Rossanigo presentó en La Protegida, fue una oportunidad para poder ver en un solo espacio más de 150 piezas que el escultor local hizo en granito verde. Y también para dejarse atravesar por la potencia de esas formas que remiten tanto a herramientas paleolíticas como a pequeños fantasmas que surgieron de los cerros que rodean a la ciudad.
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La muestra invitó además a ver por primera vez reunidas dos de las esculturas más significativas del artista, El Mago y la Dríada. Ese es el portal de entrada a Piedras Sensibles: lo fálico del Mago, la apertura de la Dríada, la noche y el día. Un juego de opuestos complementarios cuya supuesta paradoja el mismo título de la muestra se encarga de romper. Las piedras pueden ser sensibles, y Rossanigo lo evidencia puliendo el material hasta recuperar un brillo que parece traído de tiempos inmemoriales.
Las piedras de Tandil son las más antiguas del mundo, y el verdor y las constelaciones que el escultor descubre tras su piel eterna no solo lo recuerda, sino acerca al presente aquel origen.
La muestra fue curada por José Ignacio Fosco, quien junto a Rossanigo organizaron las piezas en tres segmentos: Syzygia, el encuentro de El Mago y la Dríada-, Herramientas y oficios, con hachas, puntas de flechas y otros, y Ánimas, con decenas de diminutos espíritus líticos.
En paralelo a la exhibición Fosco publicó recientemente un ensayo titulado Dríada. donde desplegó un atlas para recorrer la obra del escultor. Pero quien abra las puertas de ese libro/mapa, tendrá una guía para aventurarse también, mucho más allá de la producción del artista tandilense.
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El alma en la dureza
La obra de José Rossanigo abarca mucho más que esculturas en piedra. Habrá quienes recuerden sus gigantes escarabajos que escalaban paredes del centro de la ciudad, pero también otras que resuenan sobre todo cada mes de marzo, como El Broche que apretaba un Ford Falcon verde.
Piedras Sensibles reúne gran parte de la más reciente producción del escultor local, y con motivo de la inauguración, el artista dialogó con El Eco.
-Esto es Piedras Sensibles…
-José Rossanigo: Sí, a pesar de ser un oxímoron, encierra la frase justa que describe la idea. La de encontrarle la sensibilidad o el alma a la dureza de la piedra.
-La muestra reúne obra de todo su trabajo en piedra…
- Está casi todo, por supuesto hay obras que no, pero están desde la primera, que es El Mago, hasta las últimas que son puntas de flecha, hachas dobles. En total son 150 piezas. Casi todas de granito verde, del Cerro El Centinela, que es la piedra que me gusta a mí.
Tenía varias piezas terminadas, y la idea con Nacho Fosco fue la de hacer una especie de retrospectiva e incluir las figuras antiguas. Ahí encontramos varias temáticas, la unión entre lo femenino y lo masculino, el tema de las herramientas paleolíticas. Y por último el tema de las ánimas, esas figuras que se elevan como pirámides extendidas y que tienen su simbolismo.
Hay una buena cantidad. Creímos que dividir la exposición en tres grupos era lo correcto y atractivo, para que se puedan apreciar.
-Hay un encuentro, el de El Mago y la Dríada…
- Se encuentran El Mago y la Dríada. No creí que alguna vez se iban a encontrar, pero bueno, esto también gracias a la producción de Nacho Fosco, que tiene su vuelo. Si leés el libro (Dríada, José Ignacio Fosco, 2026), es un ensayo maravilloso y yo le dije que si no existiera la Dríada, si podríamos imaginar la escultura, más que ahora el arte se maneja por conceptos y hasta obras no existentes, creo que el ensayo se sostendría por sí mismo.
Redactor El Eco de Tandil