Preocupación por la caída del comercio en Tandil: menos ventas, cierre de locales y cambios estructurales
Representantes del sector empresario, trabajadores y martilleros coincidieron en un diagnóstico complejo sobre la actualidad del comercio local. Advirtieron una fuerte caída del consumo, pérdida de empleo y dificultades en el mercado inmobiliario, en un contexto atravesado por cambios tecnológicos y económicos.
La situación del comercio en Tandil encendió señales de alerta entre distintos actores vinculados a la actividad económica. Durante una entrevista en el ciclo Calle Belgrano que se emite los miércoles por la 104.1 Tandil FM, ECO TV y El Eco Streaming, referentes del sector empresario, sindical y del mercado inmobiliario analizaron el presente local y coincidieron en que atraviesa uno de los momentos más complejos de las últimas décadas.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl presidente de la Cámara Empresaria, Guillermo Cravea, sostuvo que el escenario actual se caracteriza por una marcada caída de las ventas, especialmente en los pequeños comercios. Señaló que se trata de un proceso que no solo responde a una retracción del consumo, sino también a un cambio estructural en las formas de comercialización, con el avance sostenido de las plataformas digitales y las grandes cadenas.
En ese sentido, remarcó que el centro y los corredores comerciales muestran menor circulación de público, sobre todo durante los días de semana, lo que impacta directamente en la rentabilidad de los negocios. Frente a ese panorama, indicó que desde la entidad impulsaron capacitaciones orientadas a la incorporación de herramientas digitales, incluyendo cursos de inteligencia artificial y ventas online, con el objetivo de acompañar la adaptación del sector.
Desde la mirada de los trabajadores, el secretario general del Sindicato de Empleados de Comercio, José Larraburu, describió un escenario aún más crítico. Afirmó que la caída de la actividad derivó en una disminución del empleo, con más bajas que altas en lo que va del año, una situación inusual para la ciudad.
Explicó que, a diferencia de otros períodos, hoy los locales que cierran no son reemplazados rápidamente por nuevas propuestas, lo que se traduce en una pérdida concreta de puestos de trabajo. También advirtió que muchos comercios redujeron personal o son atendidos directamente por sus dueños para achicar costos.
Larraburu subrayó además la pérdida del poder adquisitivo de los salarios como un factor central en la caída del consumo. Indicó que los ingresos de los trabajadores se ven cada vez más comprometidos por gastos básicos como alquiler, servicios y alimentación, lo que limita fuertemente la capacidad de compra en el comercio local.
Locales
Por su parte, la presidenta del Centro de Martilleros, Claudia Lutz, aportó la visión del mercado inmobiliario, donde también se evidencian dificultades. Señaló que, si bien el 2025 había mostrado cierta recuperación, el inicio de este año presentó una desaceleración, particularmente en el segmento de locales comerciales.
Advirtió que actualmente existen propiedades céntricas que permanecen vacías durante meses, una situación poco habitual incluso en contextos de crisis anteriores. Según explicó, el aumento de la oferta, sumado a la caída del turismo en los últimos años, generó un reacomodamiento del mercado, con más unidades disponibles para alquiler.
En ese marco, indicó que los valores de los alquileres estuvieron presionados al alza por la demanda turística en años previos, lo que hoy dificulta su ajuste a la nueva realidad económica. A esto se suman los altos costos operativos, como tarifas de servicios e impuestos, que impactan tanto en propietarios como en comerciantes.
Otro de los puntos señalados fue el peso de los servicios públicos en la estructura de costos. Cravea mencionó que, en algunos rubros como la gastronomía, el costo de la energía llegó a superar al del alquiler, lo que terminó provocando cierres de locales.
Contexto económico
A su vez, los tres referentes coincidieron en que el contexto económico general influye de manera directa en la actividad. La caída del poder adquisitivo, la falta de obra pública y la retracción del consumo aparecen como factores que afectan el dinamismo de la ciudad.
También se planteó la necesidad de reglas claras en distintos ámbitos, desde el mercado laboral hasta el inmobiliario. En ese sentido, se remarcó la importancia de contar con marcos normativos previsibles que permitan tanto a empresarios como a trabajadores y propietarios planificar a mediano plazo.
Finalmente, más allá de las diferencias en los diagnósticos y responsabilidades, los participantes destacaron la importancia del diálogo entre los distintos sectores. Consideraron que Tandil aún conserva la posibilidad de generar estos espacios de intercambio, como herramienta para analizar la situación y pensar alternativas frente a un escenario que, coincidieron, sigue siendo incierto.
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