Rectores de universidades nacionales reclamaron que el gobierno cumpla la ley y convoque a paritarias
En diálogo con El Eco, el rector de la Unicen, Marcelo Aba, dio cuenta de la situación a nivel local.
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Pese a que hace cuatro meses la Ley de Emergencia Universitaria fue aprobada por amplia mayoría tanto en Diputados como en Senadores, el gobierno nacional aun no la implementó. Por tal motivo, los rectores reunidos en el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) emitieron un comunicado en el que exigieron el cumplimiento de lo que marca la normativa: que se convoque a paritarias y que se actualicen los gastos de funcionamiento.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEn diálogo con El Eco, el rector de la Unicen, Marcelo Aba, dio cuenta de cómo afecta a nivel local la demora en la implementación de la ley. Entre otros aspectos, hizo mención a salarios atrasados más de un 50 por ciento, obras frenadas, científicos públicos que optan por irse al extranjero o al sector privado y dificultades severas para sostener el funcionamiento de la formación universitaria en la ciudad y la región.
"La situación en Tandil es exactamente igual a la de todos los trabajadores universitarios. Hay una un retraso salarial que ya está en más del 50 por ciento con estos últimos dos meses en que además no hemos recibido prácticamente aumento", manifestó el titular de la casa de altos estudios, quien vinculó el complejo presente institucional con la falta de respuestas por parte del Gobierno nacional ante una ley que fue ratificada por una mayoría agravada en el ámbito legislativo.
Aba recordó que el reclamo de fondo expresado en el comunicado del CIN se centró en la puesta en vigencia de la normativa donde se incluyeron no solo las recomposiciones salariales, sino también el acompañamiento para el área de ciencia y técnica, y el presupuesto para el funcionamiento operativo de las instituciones. Según explicó el directivo, este marco legal atravesó un camino de marchas y contramarchas: fue votado por el Poder Legislativo, luego vetado por el Ejecutivo, y finalmente el Congreso de la Nación con más de los dos tercios en ambas cámaras —una mayoría muy sólida— revirtió el veto y ratificó la norma.
En este contexto, el rector denunció que, a pesar de que la Justicia determinó que la medida cautelar presentada por el CIN debe ser implementada, desde el Gobierno nacional se buscaron argumentos para evitar su ejecución. Además, manifestó su preocupación por el reciente ingreso de un proyecto de ley en sesiones extraordinarias que buscaría modificar los artículos centrales de la normativa vigente, lo que calificó como un golpe muy duro para el trabajo realizado por actores de dentro y fuera de la comunidad universitaria.
Un escenario de involución y pérdida de recursos
Al referirse a la profundidad de la crisis, el rector de la Unicen fue contundente respecto a la desvalorización del trabajo profesional. "Ese es el punto hoy más más álgido, el que más este nos sensibiliza. Porque realmente los salarios han quedado muy por debajo. De todas formas el reclamo sigue siendo la puesta en vigencia de la ley, donde están incluidos los salarios, pero también hay acompañamiento para la ciencia y técnica, donde está el funcionamiento de las universidades y todo eso fue contemplado en una ley que fue votada, luego fue vetada, luego fue vuelta a votar, fue vetada y el Congreso con más de los dos tercios en las dos cámaras, o sea, una mayoría muy muy fuerte, revirtió el veto y aprobó esa ley", precisó.
Aba describió que la problemática excede lo puramente económico para transformarse en un factor de desgranamiento del capital humano de la institución: “En lo salarial afecta a la vida misma porque ya el estado de ánimo de la gente no es el mismo. Empezamos a perder algunos recursos que se van en busca de un trabajo en el sector privado o en algunos casos investigadores que buscan emigrar a algún otro país para buscar un futuro mejor. Nos cuesta reponer los cargos que se liberan porque con esa oferta salarial, el joven que va a iniciar su carrera en la universidad, sea como docente o como no docente, no es fácil atraerlo”, planteó.
La operatividad de la universidad, indicó, también se vio resentida. "Se nota en el funcionamiento de la universidad. Siempre estamos haciendo un esfuerzo muy grande, una ingeniería de presupuesto para tratar de sostener todas las funciones, pero claramente vamos teniendo cada vez menos recursos", sostuvo el rector, al tiempo que advirtió sobre el debilitamiento del sistema de becas y el golpe a la soberanía científica.
"Seguimos sosteniendo las mismas acciones, pero el impulso, la fuerza de esas acciones comienza a debilitarse. Las becas de los estudiantes van a continuar impactando también en la presencia de los estudiantes en universidad. Hay un golpe sobre la ciencia y la tecnología, y vamos a pagarlo como país en los próximos años porque vamos a ir perdiendo soberanía y generación de conocimiento. Porque se ha recortado muy fuertemente todo lo que tiene que ver con técnica", sentenció.
Finalmente, Marcelo Aba subrayó el riesgo de que la institución pierda su prestigio social acumulado: "Es decir, de a poco la universidad va perdiendo ese impulso que le dio el lugar que tiene en la sociedad, que todas las encuestas reconocen, y que hizo que la gente nos acompañe en la calle".
En el mismo sentido, se refirió a la parálisis de las obras de infraestructura y al peligro de que la Unicen inicie un proceso de retroceso: "Seguimos haciendo todos los refuerzos, pero todas las obras están detenidas, todo lo que sea el crecimiento, el impulso a una universidad cada día más fuerte, más pujante, va siendo más difícil de sostener y entiendo que si esto sigue así vamos a entrar en una etapa de involución. No solamente no vamos a crecer, sino que vamos a empezar a perder en calidad".
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