Un nene de 3 años estuvo en contacto con un murciélago con rabia y llamaron a tomar medidas preventivas
“Estaba adentro del cajón de juguetes”, contó la madre del niño, que ya inició el tratamiento con vacunación.
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El pasado martes diez de febrero a las 14 horas, un niño de tres años y medio se encontraba jugando en el balcón de su vivienda –en Yrigoyen al 700- cuando tomó contacto con un murciélago que permanecía oculto entre sus juguetes. Su madre, Victoria Nieto, quien se desempeña como médica veterinaria y docente investigadora del área de Virología de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires (Unicen), dialogó con El Eco, contó el caso, y llamó a prestar atención y tomar medidas preventivas ante este tipo de situaciones.
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Accedé a las últimas noticias desde tu email“Más que nada lo que me interesa es hacer una divulgación como para alertar a la población porque la verdad que hay mucha desinformación y poca creencia. Hasta que no pase una tragedia realmente, no nos vamos a poner las pilas con esto”, expresó Nieto. Su hijo, de tres años y medio, jugaba en el balcón -que cuenta con una red protectora anti palomas-, y llegó a acariciar al murciélago hasta que “algo lo asustó y se puso a llorar”, lo que motivó el alerta de los padres. Tras comprobarse que hizo contacto con el animal, el niño recibió tratamiento con inmunoglobulina y dos de las primeras cuatro dosis de la vacuna correspondiente.
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“No sabemos todavía si fue mordido. Lo único que sabemos es que él estaba jugando y el murciélago estaba escondido en su caja de los juguetes. El tema es que la creencia popular es que el virus solamente ingresa por mordedura, pero no. Necesita una lesión en la piel. Pero él tenía las manos lastimadas, por jugar con palitos y jugar con piedras. Y el virus entra por cualquier herida”, señaló.
La situación generó un fuerte impacto emocional en el seno familiar, mientras el niño continúa bajo seguimiento médico. “Mi marido todavía no duerme. Le toca la frente a ver si tiene fiebre, le mira las manos, le pregunta cómo está. Yo le explico que hicimos el tratamiento con inmunoglobulina, que tiene dos vacunas aplicadas, y que si te infectás y te vacunás enseguida, te salvás. Pero el susto te queda”, confesó la investigadora, reflejando la angustia que atraviesan a pesar de haber actuado con la rapidez técnica que su profesión le permitió.
En la misma línea, la médica veterinaria hizo un llamado a la comunidad y a sus colegas para no subestimar estos episodios y reforzar la prevención primaria a través de la vacunación de mascotas. Asimismo, instó a los agentes de salud a mantener un estado de alerta sanitario permanente.
Protocolo sanitario y confirmación del caso
Tras registrar lo sucedido, la pareja de Nieto –y padre del afectado-, lavó varias veces las manos del niño. Después, concurrieron al Hospital de Niños, donde en un primer momento no aplicaron la vacuna inmediatamente ya que marcaron que debían regirse por el protocolo de la Dirección de Bromatología.
Sin embargo, la médica veterinaria consideró la necesidad de vacunar a su hijo en el momento, por la particularidad de que el caso se dio de día, y que cualquier dilación en el tratamiento resulta determinante. Por ese motivo se comunicó con la doctora Florencia Brugesser –del Servicio de Infectología-, a quien conocía por haber realizado trabajos en conjunto, y con otra profesional del Ministerio de Salud, de quien tenía el contacto por haber asistido –justamente-, a una charla sobre rabia. Las profesionales recomendaron la vacunación inmediata.
En paralelo, Nieto y su marido habían dejado el murciélago en una veterinaria cercana a la dirección municipal, por lo que los agentes del organismo pudieron retirar al ejemplar y –por haberse confirmado el contacto con el menor-, enviarlo de inmediato para analizar.
El diagnóstico definitivo llegó el viernes 13, cuando el laboratorio de Zoonosis de Avellaneda informó que el murciélago había dado positivo a rabia. Este resultado obligó al envío urgente desde La Plata de la gammaglobulina, un componente esencial del tratamiento que debe aplicarse antes de los siete días posteriores al contacto.
Nieto destacó la celeridad con la que actuaron los diversos agentes de salud y dependencias municipales para garantizar que su hijo recibiera la protección necesaria dentro de los plazos biológicos que exige esta patología.
“En Bromatología mandaron enseguida el murciélago a Buenos Aires. Yo lo había dejado en una veterinaria a la vuelta. Quiero insistir en la prevención y en el cuidado. Y también en el alerta sanitario para los agentes de salud. Para que si una persona estuvo en contacto con un murciélago de día, lo vacunen, que no cuesta nada. Es preferible vacunar de más que de menos”, concluyó.
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