El 70 por ciento de la producción de carne es terminada mediante encierre a corral
En un nuevo podcast de El Eco, el ingeniero Fernando Storni, presidente de la Cámara Argentina de Feedlot, destacó la importancia del sistema de cría a corral para la ganadería argentina.

La producción de carne vacuna derivada de sistemas de engorde a corral (feedlot) ha tenido una inserción significativa en la cadena de ganado y carne argentina y su producción a diario llega a las carnicerías y a los platos de cada día.
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Para analizar aspectos relacionados con la actividad, un nuevo podcast de El Eco Campo tiene como protagonista a Fernando Storni, titular de la cámara que agrupa a los establecimientos que producen en feedlots.

El referente del sector comentó inicialmente que “el sistema de terminación a corral ha cobrado gran relevancia en los últimos 30 años, siendo hoy el principal abastecedor de todo lo que tiene que ver con la terminación, con la última etapa en la faz productiva de los animales que abastecen los mercados externos e internos”.
Explicó que “si nos basamos en los animales destinados a la producción, prácticamente algo más del 70 por ciento de la faena proviene de algún sistema de terminación a corral con el agregado de valor a la producción granaria y a sus derivados”.
Al ser consultado sobre las ventajas del sistema, Storni destacó las posibilidades brinda el engorde a corral “al administrar una dieta muy pensada y elaborada para logar una rápida terminación, nos permite por un lado liberar campo y por otro lado independizarnos -que es lo más importante- de la producción pastoril al otorgar una homogeneidad muy clara en el producto”.
Ello posibilita “contar a lo largo de todo el año con un producto de máxima calidad que además es valorado por el consumidor: ya nos acostumbramos a ir a la carnicería y encontrar todos los días y en cualquier momento del año cortes de carne muy similares, con una terneza muy similar”.
Fernando Storni resumió que “son animales mucho más jóvenes, que son terminados para poder ser enviados a faena. Esa terneza y esa homogeneidad que le confiere el sistema es lo que se valora y ha permitido el crecimiento”.
Costos y precios
Al momento de analizar los costos del sistema, el ingeniero indicó que “estamos en una situación muy particular, más allá de todo lo que ha sucedido ya desde el año pasado con una sequía muy marcada, que ha determinado gran parte de lo que ha pasado con la ganadería en los últimos meses” y que también se observa en el mercado.
Es que “esa sequía tan extensa produjo un adelantamiento de mucha faena durante el año pasado. Tuvimos el año pasado un crecimiento del stock de hacienda muy importante en los corrales, también una oferta importante, sumado a una variable que tiene que ver con una situación de deterioro del consumo. Nuestro consumidor tiene el poder adquisitivo complejo y dañado por la situación economía general. Además, hay algunas trabas por decisiones estatales vinculadas a las exportaciones que tampoco favorecen”, explicó.
Añadió que “ese atraso tuvo a principios de año una recuperación de los precios del gordo y hubo unos meses muy distintos por el atraso que tuvo también la hacienda de cría. Nos encontramos después con algunos ajustes que se vinieron dando en base a distintas situaciones”.
Entre ellos mencionó al faltante de novillos, producto del adelantamiento mencionado que se dio en los últimos meses del año pasado y los primeros de este. “También nos encontramos con otras acciones que influyeron en los costos de alimentación y fueron incidiendo mucho en los costos productivos, como los distintos ´dólares soja` que fuimos atravesando y el ´dólar maíz´, que provocó un salto del costo del 15 por ciento de un día para el otro. A eso se suman las situaciones macro que atraviesa el país”.
Por lo tanto, “si bien el algún momento de este año tuvimos algunos meses con una relación compra/venta positiva y recomponiendo la situación que atravesamos el año pasado, hoy nos encontramos de nuevo con un margen bruto negativo en esa relación por la recomposición que tuvo la hacienda de cría y un retroceso que vemos en la hacienda gorda luego de la devaluación”.
Storni señaló que “en la posevaluación tuvimos una recomposición en esos días y luego un atraso, por lo que nos encontramos con precios similares a los previos a esa devaluación. Estas semanas, en tanto, comenzamos a ver de nuevo algunos movimientos de ajuste de precios”.
Las perspectivas
Al analizar el futuro del sector, el presidente de la Cámara Argentina de Feedlot planteó que “lo más preocupante para el sector hoy, más allá de la relación compra venta y de los precios que están atados también los vaivenes de la situación tan compleja que travesamos, tiene que ver con la disponibilidad de insumos”.
Mencionó especialmente el caso del maíz, ya que “muchos productores están reteniendo frente a posibles cambios y acercándonos cada vez más a las elecciones generales. Los productores quieren preservar el valor del dinero y tratan de quedarse parados en bienes y no en pesos. Entonces en algunas zonas cuesta conseguir el maíz para el consumo de los animales. Lo mismo sucede con algunos productos derivados de la molienda, con una producción ya castigada por la sequía, sumando esto al mercado y el año electoral, lo que hace pensar en una situación complicada para el abastecimiento de los insumos”.
En cuanto a precios, dijo que “seguimos con la oferta que va a venir de los corrales, ya que todavía tienen algo de stock mayor al mismo mes de otros años, pero va a ser el único proveedor. Todavía el efecto de la sequía hace que no podamos contar con novillos provenientes de campos con sistema de suplementación”, advirtió.
Storni añadió que “No sabemos cuanto ni cuando, pero volverá a haber alguna tracción del precio del gordo vinculado a la oferta y demanda. Además, hay cuestiones que van más allá en esta situación tan compleja y tienen que ver con el reacomodamiento de precios estructurales”.
La labor institucional
El ingeniero Fernando Storni, presidente de la Cámara Argentina de Feedlot, comentó finalmente que en lo institucional “hay mucho trabajo, asesorando a los socios y representando a la actividad frente a los organismos nacionales provinciales y municipales”.
También se realizan eventos y jornadas de capacitación y formación en forma periódica, al punto que “el 19 tenemos un encuentro de veterinarios en la Sociedad Rural de Cañuelas. Habrá unos 100/110 veterinarios que se dedican exclusivamente a la actividad de engorde a corral”.
Cabe indicar que un diez por ciento de los establecimientos de feedlot tienen una capacidad instantánea mayor a 10 mil cabezas y otro diez por ciento menor a las 2.000 cabezas, mientras que el grueso se concentra en productores rondan las 5.000 cabezas
“La Cámara es de adhesión voluntaria, por lo que no todos los feedlot están asociados” comentó y acotó que “el dato de Senasa es de unos 1.100 feddlots inscriptos en el registro de engorde a corral, pero no brinda el dato instantáneo de encierre”.
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