Dos hombres armados asaltaron al cajero y a dos clientas en un comercio del barrio de la Terminal
El atraco ocurrió en pocos minutos, el miércoles pasadas las 21, en el autoservicio ubicado en la esquina de Tierra del Fuego y Liniers. Amedrentaron al cajero y a dos mujeres que realizaban compras y los despojaron de dinero, celulares y billeteras con documentación. El relato del propietario.
:format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/03/asalto_1.webp)
En el barrio que rodea la Terminal de Ómnibus, el miércoles último, poco después de las 21, dos motociclistas armados ingresaron al autoservicio El Tata, en Tierra del Fuego y Liniers, amedrentaron al cajero y a dos clientas y robaron dinero, teléfonos celulares y billeteras con documentación personal. Las víctimas, en shock por el violento hecho, fueron testigos de la rauda huida de los delincuentes que cubrían sus rostros con capuchas.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailTras dar aviso al 101, la policía arribó rápidamente al local comercial para tomar los primeros datos del atraco y ayer, avanzaba con la investigación con apoyo de imágenes de cámaras que se encuentran en la zona.
Ayer, Ivo Gaiada, propietario de El Tata, brindó detalles del rápido asalto, valoró de manera positiva la respuesta de la policía y lamentó el mal momento que les tocó vivir a las dos clientas que también resultaron víctimas del robo.
En tanto, el comerciante confirmó que hace diez años había sufrido un hecho con la misma modalidad, donde también actuaron dos delincuentes “con arma en mano”.
No hubo heridos, el principal consuelo
Ivo Gaiada relató que “llegaron dos individuos armados y redujeron tanto a mi hermano, que estaba en la caja, como a dos clientes. Sustrajeron cosas materiales, que es lo de menos. Nadie salió herido por suerte”.
:format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/03/asalto.webp)
Como principal reflexión, el comerciante lamentó “el mal momento que vivieron, que es lo peor que puede pasar, la inseguridad, lo mal que queda uno después de esto”.
En paralelo, consideró que “la policía está trabajando bastante bien. Hay buenas expectativas de que esto lo van a poder resolver. No importa lo material si no llegar a algo como para que no quede tan impune, más que nada por la gente que vivió” el violento hecho.
Como primera preocupación, Gaiada manifestó que dos clientas que se encontraban en el salón comercial al momento del atraco. “Les robaron las billeteras con documentación, con tarjetas”, expuso y agregó que también despojaron a su hermano de pertenencias personales, como el teléfono celular.
“Que no vuelva a suceder”
En tono sereno, Gaiada reflexionó que “son cosas que pasan en un minuto. Uno no las prevé. Lo importante es que estamos bien y que no vuelva a suceder, eso es lo que uno pide en este momento”.
Sobre el atraco, confirmó que los delincuentes “tenían armas de fuego, una tipo revólver, y estaban encapuchados. Eran dos personas, una se quedó en la puerta y la otra ingresó”.
En tanto, comentó que si bien había más personas en el sector posterior del comercio al momento del atraco, los delincuentes “se quedaron solo en la zona de caja y ahí hicieron el robo”.
En cuanto a la pesquisa, indicó que el miércoles por la noche se presentaron efectivos de la comisaría Primera y personal de investigación. “La verdad que muy bien, no nos podemos quejar”, afirmó y agregó que esperaba novedades ya que habían convocado a su hermano para que ampliara la denuncia.
En ese sentido, aclaró que más allá de lo material, espera “que se frene un poco esto, identificarlos y que nada quede tan impune, por lo menos generarles una causa. Que no sea tan impune lo que está pasando”.
Consultado por el estado emocional de las mujeres que sufrieron el asalto, Gaiada contó que “con una clienta me comuniqué a la mañana, que es una clienta habitual. Le pedí disculpas aunque uno no hizo nada; poniéndome a disposición o tratando de resolverle, porque ella pudo bloquear las tarjetas en el momento pero yo me quiero hacer cargo de los gastos de los documentos y demás, ella dice que no. Por supuesto, se llevó la mercadería, se la regalamos”.
Conmovido por lo que les tocó vivir, añadió que “la otra clienta lamentablemente, dejó todo, perdió todo, no sabemos quién es, no nos podemos comunicar, porque en el momento uno no puede hacer mucho”.
Como conclusión, el comerciante expresó que “duele por el momento que uno pasa, por el que pasa la gente, y uno se siente responsable aunque uno sabe que también es víctima. Te sentís responsable del mal momento que pasa una persona, y uno no puede hacer nada. La verdad es que no puede hacer mucho en estos casos”.