"Me mandé una macana", dijo Marino tras asesinar al joven que robaba cables
Finalmente Emmanuel Marino pidió prestar declaración en la causa en su contra por el crimen de Gianfranco Adaro. Detalló lo que hizo esa noche. Confesó que “tiró al vuelo” y que pensó que el joven tirado en la calle “estaba herido, no muerto”. Dijo que se asustó y no sabía qué hacer y huyó. Contó dónde descartó el arma. La versión de un imputado de homicidio sobre quien nadie puede explicar su extrema y violenta reacción.
El resonante suceso que conmovió a la comunidad el pasado mes, ganó un nuevo capítulo, nuevas fojas en el expediente judicial que va rumbo a un juicio por jurados con fecha a confirmar, al aguardo aún de etapas intermedias del proceso penal en curso.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailSe trata de la causa contra Emmanuel Marino, el vecino que estaba con su familia en su casa de calle Chienno al 200 y el advertir la presencia de ladrones de cables en la cuadra, salió empuñando un arma de fuego y disparó contra la humanidad de los cacos que huían en moto. Uno de ellos, recibió el impacto de uno de los cuatro disparos que ejecutó. Cayó en el asfalto y agonizó hasta que una ambulancia lo trasladó al Hospital pero ya nada se pudo hacer para salvarle la vida. Gianfranco Adaro falleció prácticamente en las puertas del nosocomio.
Como se informó en estas páginas, el cruento suceso quedó prontamente esclarecido a partir del aporte fílmico de las cámaras de seguridad de la vecindad. Como nunca, un hecho de tamaña magnitud pudo reproducirse de manera literal. Cómo actuó Marino, qué hacían Adaro y su cómplice y las consecuencias del violento accionar.