Continuidad de la obra en la calle Sarmiento: los vecinos frentistas celebraron el fallo judicial
Tras la decisión de la Justicia de autorizar la reanudación de los trabajos de repavimentación, los habitantes y comerciantes de la zona manifestaron su alivio por el fin de la paralización. Aseguraron que el estado del antiguo adoquinado representaba un peligro para la seguridad vial y dificultaba la accesibilidad, especialmente ante el inminente inicio del ciclo lectivo.
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Durante el discurso de apertura de las sesiones ordinarias del Honorable Concejo Deliberante, el intendente anunció una resolución judicial que permitió destrabar el conflicto por la obra de la calle Sarmiento. La noticia fue recibida con satisfacción por los vecinos frentistas, quienes venían sufriendo las complicaciones de tener la arteria cerrada desde los primeros días de enero. La medida trajo calma a un sector de la ciudad que reclamaba por la mejora de la infraestructura urbana frente a la degradación del pavimento existente.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEn diálogo con La Mañana, programa que se emite por El Eco Streaming, Eco TV y Tandil FM 104.1, Jordi Muñoz, comerciante y residente del sector afectado, brindó detalles sobre la postura de quienes conviven a diario con la problemática. Muñoz relató que fueron informados sobre la decisión de la Justicia apenas unos minutos antes del anuncio oficial, lo que generó un sentimiento de tranquilidad entre los frentistas que se veían directamente perjudicados por la interrupción de las tareas.
La obra había sido detenida a raíz de una medida precautoria presentada por un grupo de vecinos autoconvocados que buscaban preservar el valor histórico del adoquinado. Sin embargo, para quienes habitan sobre Sarmiento, la situación ya era insostenible. Según explicó Muñoz, no se trató de una disputa entre la historia y el progreso, sino de una necesidad funcional. "Lo que proponemos es terminar la obra y, al mismo tiempo, avanzar en un plan serio de preservación de los adoquines en aquellos sectores donde tengan un valor histórico real", señaló el entrevistado.
El impacto del deterioro en la estructura y la seguridad
Uno de los puntos más críticos que mencionaron los vecinos fue el daño colateral que el tránsito pesado generaba sobre las construcciones antiguas. El crecimiento de la ciudad impuso un cambio en la funcionalidad urbana que el viejo pavimento ya no podía soportar. El movimiento constante de camiones de gran porte, trompos de cemento y transporte de materiales de construcción deterioró el suelo de forma progresiva. Muñoz advirtió que muchos propietarios detectaron grietas y fallas estructurales en sus viviendas debido a las vibraciones permanentes que provocaba el paso de los vehículos sobre el granito.
Además de los problemas edilicios, la seguridad vial fue un factor determinante en el reclamo de los vecinos. El adoquinado mojado por la lluvia o la humedad dificultaba el frenado eficiente de los vehículos, lo que provocaba choques e incidentes constantes en el área. Asimismo, la falta de estabilidad al caminar representaba un obstáculo insalvable para las personas mayores y aquellos que se desplazan con asistencia mecánica. "Es dificultoso para quienes necesitan moverse con sillas de ruedas, los bebés con carritos o las personas mayores con bastones", describió el vecino, resaltando que la accesibilidad se encontraba seriamente comprometida.
Incluso el comportamiento de ciclistas y motociclistas se veía alterado por las malas condiciones del suelo. Muñoz observó que muchos conductores, para evitar las irregularidades del camino, optaban por subir a las veredas, poniendo en riesgo la integridad de los peatones. Esta situación se volvía aún más alarmante ante el comienzo de las clases en instituciones educativas cercanas como el Polivalente, el Colegio Normal y Comercio, que generan un flujo masivo de personas y vehículos durante gran parte del día.
Hacia un plan integral de patrimonio histórico
La reanudación de los trabajos comprenderá el tramo de la calle Sarmiento ubicado entre la avenida Santamarina, 4 de Abril y Alsina. Si bien la resolución permitió retomar las dos cuadras pendientes, el debate sobre la preservación del patrimonio tandilense sigue abierto. Muñoz aclaró que el adoquinado de la calle Sarmiento no formaba parte del patrimonio declarado, por lo que su reemplazo no debería haber generado la controversia legal que mantuvo las máquinas detenidas por casi dos meses.
No obstante, los frentistas coincidieron en la importancia de que la Municipalidad de Tandil y el cuerpo legislativo trabajen en una normativa clara. El objetivo es determinar cuáles son las arterias que deben conservarse por su valor histórico, como sucede en el microcentro, evitando que se repitan situaciones de parálisis en obras de infraestructura básica. "Tenemos el corazón en la piedra siempre como tandilenses, respetando la historia, pero la ciudad creció y hoy la funcionalidad es otra la que hay que buscar", reflexionó Muñoz.
Finalmente, los vecinos destacaron la gestión oficial para destrabar la situación dentro de los canales institucionales. Se espera que la empresa contratista retome las tareas de forma inmediata para recuperar la normalidad en el tránsito antes de que el movimiento escolar alcance su pico máximo. Para los habitantes de la zona, el fallo judicial representa el fin de un período de incertidumbre y la posibilidad de contar con una calle que garantice la seguridad y el bienestar de toda la comunidad.