El Concejo Deliberante frenó el otorgamiento de cordones amarillos para revisar la normativa vigente
La concejal Luján Fiego, presidenta de la comisión de Transporte, confirmó que se suspendieron los nuevos pedidos de reserva de estacionamiento para actualizar una ordenanza que consideran desactualizada ante el crecimiento de la ciudad y la saturación del espacio público.
La problemática del estacionamiento en Tandil sumó un nuevo capítulo de debate legislativo. La concejal por La Libertad Avanza - Acción Tandilense y presidenta de la comisión de Transporte, Luján Fiego, brindó detalles sobre la decisión de poner un freno administrativo a las solicitudes de reservas de espacio público, popularmente conocidas como cordones amarillos. La medida busca dar tiempo a los ediles para redactar una nueva normativa que se ajuste a la realidad actual de una ciudad que creció exponencialmente en su parque automotor.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu email
Durante su participación en La Mañana, programa que se emite por El Eco Streaming, Eco TV y Tandil FM 104.1, la legisladora explicó que la decisión de suspender los trámites fue consensuada dentro de la comisión. Según indicó, la ordenanza actual quedó "desactualizada" y carece de las restricciones necesarias para evitar que las calles se conviertan en un continuo de prohibiciones de estacionar. "La calle es un espacio público y lo que hemos hecho es frenar el otorgamiento a los pedidos de reserva por distintas razones", señaló Fiego.
Un aluvión de expedientes y la necesidad de criterios claros
La magnitud del problema se refleja en las estadísticas recientes que maneja el cuerpo deliberativo. Fiego reveló que, solamente en una semana, ingresaron siete pedidos nuevos, lo que se suma a una "pila enorme de expedientes" que se acumularon en los últimos meses. Ante esta situación, la comisión determinó que solo se dará tratamiento urgente a aquellas solicitudes que cuenten con un certificado de discapacidad o razones de salud debidamente acreditadas, mientras que el resto permanecerá en espera.
La concejal advirtió sobre el riesgo de que el microcentro y los barrios periféricos pierdan su capacidad de albergar vehículos particulares debido al exceso de reservas. "Si uno todo concede, vamos a tener una ciudad pintada de amarillo. Hay cuadras donde no se puede estacionar casi en toda su extensión", graficó. Además, remarcó que la problemática ya no es exclusiva del radio céntrico, sino que se extendió a zonas como la calle Darragueira, donde la proliferación de complejos de departamentos y la cercanía de instituciones deportivas generan una presión constante sobre el cordón.
Uno de los puntos críticos que la nueva normativa pretende atacar es la subjetividad en el otorgamiento. Fiego destacó que actualmente la ordenanza permite que comercios y particulares soliciten el espacio, pero que muchas veces estas necesidades deberían ser resueltas de forma privada. "Gente que sabe que va a tener grandes volúmenes de ingreso de mercadería solicita el cordón amarillo, pero para eso tendría que haber alquilado o comprado un lugar con espacio de ingreso para vehículos de gran porte", sentenció la edil.
Costos, registros y el fenómeno de los cordones "autopintados"
En cuanto al aspecto económico, la presidenta de la comisión de Transporte aclaró que no todas las reservas son gratuitas. Mientras que los espacios para carga y descarga general determinados por la Municipalidad de Tandil y los pedidos por discapacidad no tienen costo, los comercios y centros de salud privados deben abonar un canon. Según precisó, actualmente el valor ronda los 8.000 pesos por metro y se abona a través de la tasa retributiva de servicios.
Sin embargo, la falta de un registro exhaustivo complica el control. "La persona lo pidió, vivía en una propiedad alquilada, se mudó y no lo dio de baja", ejemplificó Fiego sobre la desorganización administrativa que intentan subsanar. En ese sentido, recordó a los vecinos que el único cordón amarillo válido es aquel que cuenta con el número de ordenanza visible en la cartelería oficial. "La gente pinta el cordón de amarillo y eso no es así", advirtió, subrayando que incluso se está revisando la señalética para que los ciudadanos comprendan el motivo de cada restricción.
Un plazo de seis meses para la nueva ordenanza
El bloque legislativo informó oficialmente que se tomarán un plazo de seis meses para trabajar en la reforma integral. El objetivo es transitar hacia un modelo de "usos comunes" en lugar de reservas individuales. "Si tengo cinco negocios en una cuadra, habrá que pensar en espacios compartidos", propuso Fiego, quien también sugirió que se deben diferenciar las prioridades según el tipo de discapacidad, priorizando aquellas de carácter motriz o casos de pacientes electrodependientes que requieren acceso inmediato para ambulancias.
Finalmente, la concejal reflexionó sobre la naturaleza del trabajo en el Concejo Deliberante, diferenciando la institución de otros organismos. "Concejo se escribe con C porque es de conciliar, no de aconsejar. Y a veces las conciliaciones no son fáciles", afirmó. En este marco, recordó experiencias previas como la ordenanza de estacionamiento para motos, la cual debió ser modificada a los diez días de su aprobación por fallas en su redacción original, una situación que buscan evitar con este nuevo esquema para los cordones amarillos.
"Necesitamos reglas claras y que la normativa sea transparente para que el vecino entienda por qué a uno se le otorga y a otro no", concluyó Fiego.