Nicolás Carrillo advirtió sobre el fin del salario social: "Es una crueldad que no tiene fundamento económico"
El referente del Movimiento Evita y exconcejal analizó la crítica situación social en Tandil tras la eliminación de programas nacionales, alertó sobre el riesgo que corren los comedores barriales y denunció que las auditorías oficiales a los espacios comunitarios nunca existieron.
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Tras su paso por el Honorable Concejo Deliberante, Nicolás Carrillo regresó de lleno al trabajo territorial en los barrios de la ciudad. En una entrevista profunda y analítica, el referente del Movimiento Evita brindó detalles sobre el impacto que las políticas de ajuste del Gobierno nacional están teniendo en la comunidad local. Durante su participación en La Mañana, programa que se emite por El Eco Streaming, Eco TV y Tandil FM 104.1, el dirigente advirtió que la eliminación del salario social complementario representa un golpe letal para los sectores más vulnerables de Tandil.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailCarrillo explicó que la decisión de dar de baja este programa, que fue reemplazado por el plan Volver al Trabajo, afecta directamente a 800 vecinos de Tandil. Esta medida no solo impacta en la economía familiar de quienes menos tienen, sino que también retira de la circulación local unos 70 millones de pesos mensuales. "Ese dinero terminaba en el mercadito o en el kiosco del barrio", señaló el dirigente, subrayando que el consumo en la ciudad está "al rojo vivo" debido a la destrucción del poder adquisitivo de todos los sectores, incluidos los trabajadores formales.
Para el exconcejal, existe una desconexión entre los datos oficiales y la realidad que se percibe en las calles. Según su visión, las mediciones del Indec subestiman el costo de vida al no ponderar adecuadamente el peso de las tarifas de gas, luz y combustible, así como la quita del "salario indirecto" que representaban las ayudas estatales ahora interrumpidas. "Hoy un empleado de comercio que cobra un poco más de un millón de pesos te dice que tiene que hacer changas para llegar a fin de mes", graficó para ilustrar la magnitud de la crisis.
La crisis en los comedores y la "implosión social"
Uno de los puntos más críticos de la entrevista fue la situación de los comedores comunitarios. Carrillo recordó que, históricamente, Tandil no era una ciudad con una demanda masiva de viandas, pero que esa barrera se rompió durante la pandemia y se ha recrudecido de manera alarmante bajo la gestión de Javier Milei. "Antes abrías un comedor y no tenías demandantes; para un tandilense era difícil cruzar la barrera de ir a buscar una vianda", recordó.
Actualmente, espacios ubicados en barrios como, Maggiori, Parque La Movediza y Villa Aguirre atienden a un promedio de 50 familias cada uno. El dirigente destacó el trabajo de las mujeres que sostienen estos lugares: "Lo hacen con un amor terrible, se preocupan por hacer un menú nutritivo y acompañan a las familias en trámites o situaciones de discapacidad". Sin embargo, advirtió que sin el respaldo del salario social —que aunque estaba congelado en 78.000 pesos garantizaba algo de sustento— es insostenible que estas trabajadoras dediquen 12 horas semanales a cocinar sin percibir ingreso alguno.
Carrillo describió el panorama actual no como una explosión similar a la de 2001, sino como una "implosión social". Según su análisis, el malestar se manifiesta hoy hacia adentro de los hogares y los barrios, traduciéndose en mayores niveles de violencia interna y problemas de salud mental. "Es de una crueldad muy grande, porque además de que se corre el programa, hoy se cortaron todas las ayudas indirectas", sentenció.
El relato de las auditorías inexistentes
Al ser consultado sobre las denuncias del Gobierno nacional respecto a supuestas irregularidades en la gestión de los comedores, Carrillo fue tajante y calificó la narrativa oficial como una construcción de "posverdad". Aseguró que, a pesar de la pirotecnia verbal, las auditorías que supuestamente justificaron el corte de alimentos nunca se llevaron a cabo de manera efectiva en el territorio.
"Las auditorías no existieron", afirmó con contundencia. Recordó que cuando el anterior jefe de gabinete asistió al Congreso, no pudo informar qué comedores habían sido auditados. "Se construyó un relato para tocar esa pulsión de rabia que tenemos todos y decir que los comedores no existen o que se robaban la comida", explicó. Ante esta situación, desde su espacio realizaron un relevamiento propio para documentar la situación de cada vecino que asiste a buscar alimento, buscando dar una respuesta "científica" frente a lo que considera una campaña de estigmatización.
Un modelo económico sin horizonte de desarrollo
Para Carrillo, el ajuste actual carece de un fundamento económico que prometa una mejora futura para la producción o el empleo. Comparó la dirección que está tomando el país con modelos extractivistas que no generan bienestar social. "Es un país que más que mirar a Europa está mirando a Perú, que exporta materias primas sin cadena de valor pero tiene los índices de desarrollo humano más bajos del continente", analizó.
Finalmente, el referente social adelantó que buscarán canales de diálogo con la Municipalidad de Tandil y el Gobierno de la provincia de Buenos Aires para encontrar una salida que permita sostener los espacios comunitarios. "Tenemos que agotar las instancias con el estado de cercanía. Es necesario profundizar la tarea porque la demanda no para de crecer y no hay otras instituciones cubriendo ese lugar", concluyó.