Diabetes: estrategias fundamentales para la prevención y el control de la enfermedad
La directora médica nacional de Ospedyc, Valeria El Haj, destacó la importancia de mantener hábitos saludables y realizar controles periódicos para evitar complicaciones crónicas en órganos vitales como el corazón y los riñones.
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La diabetes se presenta como uno de los desafíos sanitarios más significativos de la actualidad, manifestándose cuando el organismo no utiliza adecuadamente la insulina. Esta hormona es la encargada de regular el nivel de glucosa en la sangre y, ante su mal funcionamiento o carencia, se genera un aumento de azúcar en el torrente sanguíneo que puede derivar en cuadros clínicos complejos.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailDe acuerdo con lo expresado por la directora médica nacional de Ospedyc, Valeria El Haj, si esta patología no se detecta a tiempo o carece de un tratamiento adecuado, las consecuencias pueden ser severas. El impacto de la enfermedad suele manifestarse en complicaciones en órganos críticos, afectando el funcionamiento del corazón, los riñones, los ojos y los pies, lo que reduce significativamente la calidad de vida de los pacientes.
En cuanto a la clasificación de la enfermedad, la especialista precisó que existen distintos tipos de diabetes. No obstante, remarcó que la denominada tipo dos es la más frecuente en la población. Este diagnóstico se encuentra estrechamente relacionado con factores de riesgo modificables, entre los que se destacan el sobrepeso, la mala alimentación y el sedentarismo, factores que han crecido en los últimos años debido a los cambios en los estilos de vida urbanos.
La prevención como pilar fundamental
A pesar de la prevalencia de esta afección, la doctora El Haj subrayó que una alimentación equilibrada y la práctica de actividad física regular son herramientas poderosas. Según la profesional, estos hábitos no solo pueden ayudar a prevenir la aparición de la enfermedad, sino que también son capaces de retrasar su desarrollo en personas con predisposición genética o factores de riesgo preexistentes.
Para evitar las complicaciones asociadas, se requiere de una combinación de constancia, control médico riguroso y, fundamentalmente, una sólida educación sobre la enfermedad. El manejo diario de la diabetes no depende únicamente de la medicación, sino de un compromiso integral del paciente con su propio bienestar y el seguimiento de las pautas brindadas por los equipos de salud.
Hábitos esenciales para el manejo diario
El tratamiento de la diabetes se apoya en una serie de pilares que los pacientes deben incorporar a su rutina. En primer lugar, resulta indispensable controlar la glucemia regularmente, siguiendo de forma estricta las indicaciones del equipo médico tratante. Este monitoreo permite ajustar las dosis de medicación y entender cómo reacciona el cuerpo ante diferentes estímulos o alimentos.
Asimismo, el mantenimiento de una alimentación equilibrada es crucial. Los especialistas recomiendan el consumo de porciones adecuadas y, fundamentalmente, un bajo consumo de azúcares simples. Esta conducta nutricional debe complementarse con la realización de actividad física en forma regular, la cual debe estar siempre adaptada a las capacidades y condiciones de cada persona para evitar lesiones o sobreesfuerzos innecesarios.
Por otro lado, el cumplimiento de los controles médicos periódicos es una obligación para el paciente crónico. Estos chequeos deben incluir exámenes de sangre específicos, el control de la presión arterial y una revisión exhaustiva del pie diabético, una de las zonas más vulnerables a sufrir complicaciones vasculares y neurológicas.
Cuidado integral y factores de riesgo externos
La protección de la piel y los pies ocupa un lugar central en el cuidado diario, ya que es fundamental prevenir lesiones o infecciones que, en pacientes con diabetes, pueden tardar más en cicatrizar o agravarse rápidamente. Además, la doctora El Haj fue tajante respecto a los hábitos nocivos: es imperativo no fumar y moderar el consumo de alcohol, dado que ambas sustancias agravan las complicaciones vasculares ya presentes por la enfermedad.
Finalmente, la especialista de Ospedyc hizo hincapié en la necesidad de buscar apoyo y educación continua. Comprender la naturaleza de la enfermedad permite a las personas tomar decisiones más seguras y detectar a tiempo cualquier cambio en su estado de salud. "Una buena alimentación, el control regular de la glucemia, la actividad física y los chequeos médicos son pilares del tratamiento. Pero también es importante conocer la propia condición", concluyó la profesional.
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