Siete trucos infalibles para secar la ropa dentro de casa y evitar el olor a humedad
Ante las jornadas de inestabilidad climática y alta humedad, aplicar técnicas específicas de lavado y colgado permite mantener las prendas frescas y libres de bacterias en espacios cerrados.
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Secar la ropa en el hogar durante períodos de humedad elevada o lluvias intensas representa uno de los desafíos domésticos más habituales en la ciudad. Lograr que las prendas se sequen con rapidez y sin impregnarse de olores desagradables requiere de métodos simples pero efectivos que evitan la proliferación de microorganismos.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailUna de las claves principales reside en el segundo ciclo de centrifugado al finalizar el lavado. Los especialistas recomiendan seleccionar una velocidad elevada, especialmente en telas resistentes. Un centrifugado adicional de 1.400 revoluciones por minuto puede eliminar hasta el 50% de la humedad restante de las fibras, reduciendo drásticamente el tiempo de secado en ambientes cerrados y sin sol directo.
Organización estratégica y ventilación
La disposición de las prendas en el tender es fundamental para mejorar la circulación del aire. El Good Housekeeping Institute sugiere aplicar la técnica conocida como “tendido arcoíris”, que consiste en colocar las piezas más grandes en los extremos y las pequeñas en el centro. Asimismo, el medio especializado Your Home and Garden aconseja ubicar el tender en zonas con buena corriente de aire y evitar la superposición de ropa para que la humedad no quede atrapada.
Para potenciar el proceso, se puede recurrir al uso de deshumidificadores eléctricos o ventiladores que ayuden a bajar la humedad ambiental. Otra técnica eficaz es cubrir el tender con una sábana grande cerca de una fuente de calor suave, como un radiador o estufa (sin contacto directo), para crear un microclima cálido que acelere la evaporación del agua.
Métodos alternativos para urgencias
En casos de necesidad inmediata, el secador de pelo puede resultar útil si se sellan los orificios de la prenda con broches para que el aire caliente actúe de forma homogénea. Por otro lado, las toallas secas son aliadas fundamentales: enrollar la ropa húmeda en una de ellas y presionar ayuda a extraer el excedente de agua antes de colgarla.
Incluso existe el método del congelador, basado en el fenómeno de la sublimación. Al colocar la prenda en una bolsa hermética dentro del freezer durante una hora, el agua puede pasar directamente del estado sólido al gaseoso, logrando que la pieza se sienta seca al recuperar la temperatura ambiente.
Cómo eliminar el olor a humedad
Finalmente, para combatir el persistente olor a humedad, se recomienda no dejar la ropa mojada dentro del lavarropas una vez finalizado el ciclo. Agregar media taza de vinagre blanco en el compartimento del suavizante o una cucharada de bicarbonato de sodio en el tambor ayuda a desinfectar y neutralizar aromas molestos. Si la prenda ya está seca pero conserva olor, rociarla con una mezcla de agua y alcohol etílico mediante un atomizador es una solución efectiva para eliminar los microorganismos responsables.