El Ejército de EE.UU. creó una nueva unidad dirigida por ejecutivos tecnológicos
La Administración Trump nombró tenientes coroneles a cuatro directivos de Meta, OpenAI y Palantir, empresas con las que el Pentágono mantiene contratos, para acelerar la “innovación militar”.
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La imagen habla por sí sola: Andrew Bosworth, jefe de tecnología de Meta y hombre de confianza de Mark Zuckerberg, viste de uniforme junto a otros tres ejecutivos de grandes tecnológicas en el cuartel Myer-Henderson Hall, a menos de diez minutos en coche del Pentágono. Los cuatro, con la mano levantada en señal de juramento, lucen en la gorra la insignia de hoja de roble propia del rango de teniente coronel. La instantánea es del 13 de junio del año pasado y se tomó durante la ceremonia especial de presentación del llamado Destacamento 201 o Cuerpo Ejecutivo de Innovación, una iniciativa “diseñada para fusionar los conocimientos tecnológicos más avanzados con la innovación militar”. A Bosworth o Boz, le acompañaban Kevin Weil, responsable de producto de OpenAI; Shyam Sankar, director de tecnología en Palantir, y Bob McGrew, exdirectivo de Palantir y OpenAI.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl vínculo entre el Pentágono y las grandes desarrolladoras de sistemas de inteligencia artificial dejó de ser en ese momento exclusivamente comercial: desde entonces, algunos de sus ejecutivos tienen galones (rangos militares), literalmente, en el ejército más poderoso del mundo, al que se han incorporado como reservistas. “Sus habilidades únicas serán fundamentales para modernizar nuestras capacidades y garantizar que sigamos a la vanguardia del avance tecnológico”, destacó el secretario del Ejército, Dan Driscoll.
La medida es inédita. Y no sentó muy bien entre muchos militares. Que se le diera el rango de teniente coronel a cuatro civiles tras un entrenamiento concentrado en apenas cuatro semanas, cuando esa graduación suele requerir entre 15 y 20 años de carrera, fue visto como un trato de favor. La formación no debió ser muy intensa, como se desprende de que a dos de los ejecutivos (McGrew y Weil) se les olvidara hacerle el saludo militar al general Randy A. George cuando este les felicita tras el juramento.
