Spogomi: el deporte japonés que transforma la recolección de residuos en una competencia global
La disciplina, que combina actividad física con el cuidado del entorno urbano, captó la atención internacional tras la realización de su última Copa Mundial en Japón y plantea un modelo de concientización que podría replicarse en Tandil.
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Lo que comenzó como un hábito personal durante las caminatas matutinas de un corredor en Japón se transformó en un fenómeno global que hoy desafía las nociones tradicionales del voluntariado ambiental. El spogomi, una disciplina que fusiona el deporte con la recolección de residuos, logró consolidarse como una competencia seria que atrae a atletas y entusiastas de todo el mundo.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailLa idea nació hace casi dos décadas, cuando Kenichi Mamitsuka decidió recoger basura mientras trotaba por las calles de Kagoshima. Al notar que la actividad se volvía más entretenida cuando se autoimponía objetivos, comprendió que el componente lúdico era la clave para involucrar a quienes no estaban interesados en la ecología. El nombre del deporte surgió de la combinación de la palabra inglesa "sport" y el término japonés "gomi", que significa basura.
Reglas estrictas y estrategia
A diferencia del "plogging", que consiste simplemente en recoger residuos mientras se corre, el spogomi estableció un reglamento riguroso. Los equipos, integrados generalmente por tres personas, dispusieron de 45 minutos para recolectar desechos en una zona delimitada, seguidos de 15 minutos para clasificar lo obtenido. Una de las normas fundamentales fue la prohibición de correr, una medida que buscó garantizar la participación de personas de todas las edades y condiciones físicas.
Durante la última Copa Mundial de Spogomi celebrada en Tokio, los participantes debieron mantenerse a menos de diez metros de sus compañeros y evitaron zonas privadas o elementos peligrosos. El sistema de puntuación no solo valoró el peso total, sino también la calidad de los residuos: las colillas de cigarrillos, por ejemplo, otorgaron un puntaje superior debido a su alto impacto contaminante.
Impacto global y proyección local
Desde su creación formal en 2008, la Federación SPOGOMI de la Fundación Nippon registró la participación de unos 190.000 competidores que recolectaron aproximadamente 200.000 kilos de basura. En la edición de 2025, el equipo japonés Smile Story se alzó con la victoria tras una ajustada definición contra el seleccionado de Alemania.
"Atrae a un sector de la población muy diferente, que tradicionalmente no recoge basura, por lo que se les incentiva para que empiecen a hacerlo", detalló Sarah Parry, integrante del equipo británico que triunfó en 2023.
En ciudades con una fuerte impronta de cuidado del espacio público como Tandil, este tipo de iniciativas resuena como una alternativa para fortalecer las campañas de concientización. Expertos como Marianne Krasny, profesora y directora del Laboratorio de Ecología Cívica de la Universidad de Cornell, señalaron que si bien estas acciones limpian los espacios locales, su mayor valor reside en la capacidad de generar una defensa activa del medio ambiente ante las autoridades y la comunidad.
Mamitsuka expresó su deseo de que esta disciplina alcance el reconocimiento de deportes masivos como el fútbol o el tenis. Mientras tanto, el spogomi continuó demostrando que la competencia puede ser una herramienta poderosa para transformar la realidad de las calles y fomentar un compromiso ciudadano más profundo.