Conflictos familiares y cuota alimentaria bajo la mirada de un especialista en derecho
El abogado tandilense Gastón Argeri analizó el impacto del litigio en las familias.
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En una entrevista con el ciclo televisivo Plataforma Magazine (EcoTV y 104.1 Tandil FM), el abogado Gastón Argeri abordó una problemática que se repite en los tribunales de familia: el quiebre de los vínculos y la dificultad de establecer acuerdos sostenibles.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl letrado remarcó que “el litigio suele tener un costo a largo plazo” que resulta “destructivo” para todos los integrantes del grupo familiar. En ese sentido, sostuvo que “hay que priorizar” su bienestar, pero aclaró que para arribar a un acuerdo es necesario que ambas partes cedan y entiendan que en estas discusiones “nadie gana”, especialmente cuando lo que se debate es el ejercicio de la “responsabilidad parental”.
Entonces, como primer aspecto, Argeri apuntó a la importancia de no trasladar los conflictos de los adultos a los hijos. Según explicó, en muchas ocasiones los progenitores intentan que los menores asistan a terapia psicológica para abordar problemas que, en realidad, pertenecen a los padres. “Un nene de cuatro años no tiene problemas, los que tienen problemas son los adultos”, sentenció.
La cuota alimentaria
Asimismo, el especialista dedicó un tramo importante de la entrevista a explicar la naturaleza de la cuota alimentaria, la cual definió no como un beneficio para el adulto que la percibe, sino como un derecho del hijo y una obligación del progenitor no conviviente. “La mujer o el hombre que está reclamando la cuota lo hace para su hijo y no para ella o él”, resaltó.
En cuanto a la acreditación de ingresos cuando el progenitor trabaja de manera informal o posee una jornada registrada parcialmente, Argeri describió maniobras frecuentes, como el blanqueo de solo media jornada laboral.
Ante esto, el abogado sugirió que, “si alguien dice que trabaja cuatro horas por la mañana, pero afirma que no puede cuidar a los hijos a la tarde, se empieza a acreditar que su realidad laboral es otra”.dvirtió que, “más allá del porcentaje” de la cuota alimentaria, es fundamental establecer un “piso mínimo” en dinero para asegurar la subsistencia de los menores ante cualquier eventualidad laboral del alimentante.
“Las cuotas no se fijan en sumas de dinero porque se devalúa; se fija en porcentajes, pero no menor a determinada cantidad de dinero”, explicó y agregó que “deber cuota alimentaria no es un buen negocio porque la tasa es alta”.
Argeri también se refirió a la situación de aquellos padres que tienen hijos con diferentes parejas. “Eso impacta mucho en la cuota alimentaria que va a corresponder a cada hogar”, alertó.
En estos casos, aclaró que el porcentaje de embargo o asignación puede verse modificado para intentar cubrir las necesidades de todos los hogares, aunque aclaró que en materia alimentaria no rigen los mismos límites que en las deudas comerciales.
“En cuota alimentaria no hay un límite estricto del 20 por ciento; se puede embargar hasta el 60 o 70 por ciento del sueldo si es necesario para cubrir la responsabilidad parental”, explicó y enfatizó que cada caso debe analizarse de forma particular. “Es importante tener en claro que no existe un manual”, remarcó y citó casos en los que podría generar un abordaje diferencial.
Medidas y obstrucción de vínculos
Para los casos donde el incumplimiento de la cuota alimentaria se vuelve sistemático, Argeri relató que desde su estudio impulsaron peticiones para prohibir la salida del país, suspender licencias de conducir y hasta impedir el ingreso a clubes, torneos de fútbol o fiestas masivas de fin de año. “Hemos logrado prohibir que un padre entre a las fiestas de Navidad o Año Nuevo porque la entrada tiene un costo”, ejemplificó.
Otro eje de la charla fue la obstrucción de vínculos, una situación donde uno de los progenitores impide que el otro mantenga contacto con los hijos. El abogado mencionó que, ante estas situaciones, la Justicia puede llegar a determinar el cambio de cuidado personal.
Finalmente, destacó que el cuidado compartido de los hijos es una tendencia creciente, pero aclaró que esto no exime del pago de alimentos. “Si ambos tienen el mismo ingreso, ninguno paga”, dijo, pero aclaró que resulta necesario determinar “quién paga los gastos”. Sin embargo, si existe una disparidad entre los ingresos de los padres, “el otro paga cuota alimentaria”.
Argeri recomendó a los ciudadanos asesorarse legalmente de manera temprana para evitar que los conflictos escalen y terminen dañando de forma irreversible el tejido familiar.
El profesional atiende junto a su equipo en su estudio ubicado en 4 de Abril 552, además de mantener una presencia activa en redes sociales para difundir estos derechos fundamentales.
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