Empresarios japoneses recorrieron campos de Tandil interesados en importar carne argentina
El interés de los empresarios asiáticos se vincula con la posibilidad de que Japón habilite el ingreso de carne vacuna proveniente de regiones argentinas que cuentan con el estatus sanitario de libres de aftosa con vacunación
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Una delegación de empresarios japoneses recorrió establecimientos ganaderos de la provincia de Buenos Aires durante el último fin de semana largo de Carnaval, con el objetivo de conocer de cerca el sistema productivo local y avanzar en la posibilidad de importar carne vacuna argentina proveniente de zonas libres de aftosa con vacunación. La visita incluyó recorridas por campos en las localidades de Saladillo y Tandil.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailLa información fue publicada originalmente por el sitio especializado Bichos de Campo, que dio cuenta de la misión empresarial encabezada por Tomio Katsuta, ex presidente de Toyota en Argentina, quien mantiene una estrecha relación con el país. El empresario tuvo un rol clave años atrás al impulsar la instalación de la filial de la compañía japonesa en territorio argentino, desde donde se producen las camionetas Hilux destinadas a distintos mercados de la región.
El interés de los empresarios asiáticos se vincula con la posibilidad de que Japón habilite el ingreso de carne vacuna proveniente de regiones argentinas que cuentan con el estatus sanitario de libres de aftosa con vacunación, algo que hasta el momento no ocurrió. Actualmente, el único envío autorizado hacia ese destino se realiza desde la Patagonia, considerada libre de aftosa sin vacunación, y en volúmenes muy limitados.
De hecho, el único frigorífico habilitado para exportar carne argentina a Japón es el Frigorífico del Valle Inferior (Fridevi), ubicado en Viedma, provincia de Río Negro. Ese establecimiento logró concretar el primer envío en 2018, durante la presidencia de Mauricio Macri, cuando partió desde el Aeropuerto Internacional de Ezeiza un cargamento de apenas 200 kilos de carne vacuna con destino al país asiático. Aquella exportación tuvo un carácter simbólico, pero marcó un hito al tratarse del primer ingreso de carne argentina al exigente mercado japonés.
Desde entonces se registraron algunas operaciones adicionales, aunque en volúmenes reducidos. En 2023, por ejemplo, se exportaron unas 28 toneladas por un valor cercano a los 228 mil dólares. La comparación con Uruguay refleja el potencial aún no desarrollado del mercado japonés: ese país sudamericano logró vender casi 8 mil toneladas en el mismo período.
Japón importa alrededor de 600 mil toneladas de carne vacuna por año y representa uno de los mercados más atractivos del mundo debido a sus altos precios. Sin embargo, la carne argentina enfrenta una desventaja arancelaria significativa, ya que paga un arancel del 38,5%, algo que no ocurre con competidores como Australia o Estados Unidos, principales proveedores del país asiático.
En ese contexto, la reciente visita de empresarios japoneses a establecimientos productivos de la provincia buscó interiorizarse sobre el funcionamiento del sistema ganadero argentino, incluyendo campos de ciclo completo y el tipo de animales que se producen en la región.
Tandil fue uno de los puntos elegidos para esa recorrida. Según se detalló, el interés estuvo puesto especialmente en observar rodeos de razas Angus y cruzas de Angus con genética Wagyu, una combinación que podría generar carne con mayor marmoleo, característica muy valorada en el mercado japonés. Durante la visita, los empresarios incluso participaron de un asado en el que se degustaron cortes provenientes de ambas razas.
El contacto inicial que dio impulso a este proyecto se habría producido durante una recepción en la embajada argentina en Japón, a la que asistió la entonces canciller Diana Mondino. A partir de allí comenzaron a organizarse encuentros con empresarios y recorridas por establecimientos productivos, entre ellos los de Antonio Riccillo, productor de Saladillo dedicado a diversas actividades vinculadas a la producción de proteínas animales, feedlot vacuno y generación de energía a partir de residuos ganaderos.
La posibilidad de exportar carne argentina desde zonas con vacunación contra la aftosa depende de un complejo proceso de habilitación sanitaria por parte de Japón. Según explicaron fuentes consultadas por Bichos de Campo, ese procedimiento consta de doce etapas y actualmente se encuentra en la novena.
El avance en ese trámite resultó significativo, ya que durante años el proceso permaneció estancado en una instancia previa. De acuerdo con estimaciones de la embajada argentina, la habilitación podría concretarse hacia finales de este año o comienzos del próximo.
De concretarse ese escenario, el objetivo inicial sería que Argentina logre captar alrededor del 1% del mercado de carne importada por Japón, lo que equivaldría a unas 6 mil toneladas anuales.
El proceso técnico todavía contempla varias etapas, entre ellas la evaluación formal del riesgo sanitario, la eventual visita de inspectores japoneses a establecimientos argentinos y la definición de los protocolos comerciales que regirían el intercambio entre ambos países.
Más allá de esos pasos pendientes, la visita realizada durante el fin de semana largo buscó reforzar la confianza en el sistema productivo argentino y mostrar de primera mano las características de la ganadería local.
En ese marco, la presencia de la delegación en campos de Tandil permitió exhibir el potencial de la región como productora de carne de alta calidad, en un contexto en el que el mercado japonés aparece como una oportunidad relevante para el sector exportador argentino si finalmente se concreta la apertura sanitaria.
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