“Hospice de la Sierra”, un lugar que ofrecerá cuidados paliativos de forma gratuita, busca socios para abrir su puertas
Para abrir la casa, que contará con 14 camas para sus huéspedes, se necesita que alrededor de 2.000 socios colaboren mensualmente con $8.000. Representantes de la iniciativa contaron los alcances de este proyecto solidario que acompañará a personas enfermas en el final de su vida, convocaron a los vecinos a formar parte y coincidieron en que “ya nos sentimos muy respaldados por la comunidad”.
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La asociación civil “Hospice de la Sierra” se encuentra en la búsqueda activa de socios para poder comenzar a brindar cuidados paliativos, en un hogar y de manera gratuita, a personas de Tandil que transitan el final de su vida y que tal vez no cuentan con los recursos económicos, ambientales o la red familiar que pueda acompañarlos en el último tramo de su existencia.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailLa iniciativa surgió en 2024 y, gracias al aporte de otra asociación civil –“Ayuda Solidaria”- el Hospice ya tiene una vivienda en la que funcionar: será en las “Casitas de la Esperanza” (Rivas 1570) que el padre Raúl Troncoso, junto a Cáritas, pensó para personas sin autonomía y adultos mayores sin recursos económicos.
La propuesta de “Hospice de la Sierra” está próxima a realizarse: ya hay un equipo profesional interdisciplinario que trabaja en forma gratuita, además de algunos socios y voluntarios que aportan recursos y mano de obra para las distintas tareas que deben realizarse.
Pero para la inauguración oficial de la casa, que contará con 14 camas para sus huéspedes, se necesita, concretamente, que alrededor de 2.000 socios colaboren mensualmente con $8.000, que serían debitados automática de su cuenta bancaria. Esto, al margen de las donaciones que pudieran llegar a través de otros particulares o de empresas.
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El dinero servirá, más que nada, para pagar los salarios de los trabajadores de enfermería y para costear los gastos de mantenimiento de la vivienda, los fijos y los que puedan surgir con el paso del tiempo, así como también planificar medicación y otros insumos.
Los interesados en asociarse pueden comunicarse por el correo electrónico hospicedelasierra@gmail.com o a través de la cuenta de Instagram: hospice_delasierra
El nacimiento del proyecto y el legado de Troncoso
La semana pasada, en la redacción de El Eco de Tandil, la licenciada en Terapia Ocupacional Pilar Muñoz y el médico clínico Román González –presidenta y vicepresidente respectivamente de la asociación civil “Hospice de la Sierra”- contaron los alcances de la iniciativa solidaria que está cerca de ver la luz, convocaron a los vecinos a formar parte y coincidieron en que “ya nos sentimos muy respaldados por la comunidad”.
“El deseo del Hospice viene desde hace mucho tiempo –comenzó González-; entre nosotros veníamos charlando sobre la posibilidad de hacerle el pedido a ‘Ayuda Solidaria’, que tenía la casa vacante para algún proyecto”.
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Y continuó: “Fuimos con la propuesta en diciembre de 2024, ellos vieron que tenía todo el carisma de lo que había deseado el padre Troncoso y nos dieron el ok. En enero de 2025 ya comenzamos con todos los trámites legales para tener la responsabilidad jurídica, algo que hoy tenemos, y que es lo que nos permite abrir la cuenta en el Banco”.
Durante el año pasado la entidad organizó además diversas actividades sociales para recaudar fondos, como rifas y tés solidarios. “La verdad es que ya nos sentimos muy respaldados por la comunidad: entre otras cosas nos donaron pintura y premios para la rifa, además de trabajo: nos han donado una máquina para cortar el pasto y hay otras personas que se hicieron cargo de mejorar todo el jardín”, dijo por su parte Muñoz.
A todo esto, la asociación civil proyecta realizar más actividades comunitarias, como caminatas, cenas y otro tipo de eventos para recaudar fondos para el mantenimiento del futuro hogar.
Camas disponibles, voluntarios y talleres
Muñoz, reconocida especialista en cuidados paliativos de la ciudad, contó por otra parte que “toda la atención del Hospice va a ser gratuita, no se le va a cobrar nada a nadie. Y claramente va a estar orientada a las personas con patologías oncológicas, que estén cerca del final de su vida”.
González acotó que "será un lugar para la comunidad de Tandil, sin distinción de condición social, creencia ni religión”.
En total, el Hospice tendrá 14 camas disponibles aunque sus referentes piensan que deberán comenzar de a poco, con dos o tres huéspedes. Las instalaciones ya se encuentran preparadas –como cualquier casa- para recibir a las personas y quienes se encuentren alojados podrán recibir la visita de familiares y amigos.
Sobre la cuestión económica, Muñoz dijo que “hay un gasto único de recurso humano que es el de Enfermería, porque es un trabajo que debe cumplir con una determinada cantidad de horas. Pero el resto va a ser todo voluntario”.
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Además del egreso financiero que representan los salarios de los enfermeros –que según los entrevistados significa el 90% del total-, también habrá que pagar los servicios y algún arreglo que eventualmente haya que realizar en la vivienda.
La asociación civil también mantiene abierta la convocatoria a voluntarios: personas –profesionales o no- que deseen colaborar de manera gratuita con tiempo y dedicación, ya sea a las personas que se encuentran en la etapa final de su vida, ya sea a las tareas administrativas o de mantenimiento del hogar.
“Los voluntarios somos gente común, y no profesional necesariamente, que ofrece horas de su día: en general van cuatro horas a la semana, en grupos de a cuatro, y uno se encarga, por ejemplo, de limpiar, otro de cocinar, otro de lavar la ropa y otro del mantenimiento del jardín”, contó el médico González.
Y agregó que “el voluntario tiene que tener el deseo de participar y sentirse cómodo en ese espacio, pero además debe haber realizado previamente un curso de voluntariado, que es un encuentro que organizamos nosotros”.
Según datos de la entidad, en 2025 pasaron más de 40 voluntarios por esa formación, divididos en dos camadas. Muñoz acotó en ese sentido que “esas personas ya están acompañando a pacientes y a sus familiares en sus casas y en el Hospital”.
Con el objetivo de brindar un acompañamiento integral a los huéspedes y sus familias, desde la asociación civil también pensaron en el dictado de talleres.
Al respecto, la terapista ocupacional aseguró que “la idea es que haya talleres para que las personas con enfermedades avanzadas y con un pronóstico de vida limitado puedan sentirse acompañadas e intercambiar con otros”.
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“Ocurre que, en situaciones como esas, muchas veces las familias se aíslan porque empiezan a quedar afuera del sistema de salud porque el sistema de salud no da respuesta a esas necesidades, que son muy específicas”, consideró.
¿Qué son los cuidados paliativos?
Para terminar, al referirse a los cuidados paliativos, Muñoz definió que “son una asistencia activa e integral abocada a mejorar la calidad de vida y aliviar el sufrimiento de la persona que padece una enfermedad crónica incurable en etapa avanzada. Y también la de sus familias”.
Y si bien los cuidados paliativos no están solamente vinculados al final de la vida, en principio al Hospice de Tandil podrán ingresar las personas enfermas de cáncer que tengan una esperanza de vida muy corta.
“También hay cuidados paliativos para enfermedades neurológicas y respiratorias y nuestra idea es que, a futuro, podamos acompañar esas situaciones pero, por el momento, acompañaremos el tránsito en el final de vida de pacientes oncológicos”, especificó González.
El profesional tandilense aseguró también que el criterio de ingreso a la casa Hospice dependerá de la situación particular que presente cada huésped, que será además evaluada por el equipo profesional que lo trata.
El equipo del Hospice de la Sierra está integrado por médicos, enfermeros, psicólogos, terapistas ocupacionales y voluntarios de la comunidad que desarrollan diversas disciplinas. “Además hay un contador y una docente jubilada; el grupo es muy variado”, concluyó Muñoz.
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“Alrededor del 70 por ciento de las personas fallecen internadas”
Pilar Muñoz advirtió que en la actualidad una gran parte de las personas termina sus días en una institución de salud, aun cuando esa no siempre es la opción deseada ni la más adecuada.
Según explicó la licenciada en Terapia Ocupacional con formación en cuidados paliativos a este Diario, “todavía hoy las personas terminan internándose en el Hospital, en el Sanatorio o en la Clínica porque no hay equipos formados que puedan dar respuesta al tipo de complejidad que requieren en los domicilios”, lo que deriva en que “necesariamente terminan recurriendo a la institución de salud”.
En ese contexto, Muñoz señaló que muchas internaciones se prolongan en el tiempo y concluyen con el fallecimiento de la persona en el ámbito institucional.
“Hay estadísticas que aseguran que alrededor del 70% de las personas que fallecen en Argentina, fallecen internadas”, remarcó, y dijo que “la realidad es que la internación no es un criterio para morir”.
Para la presidenta de la asociación civil “Hospice de la Sierra”, el problema no pasa por el lugar en sí, sino por la falta de alternativas que permitan sostener los cuidados en el hogar.
En este punto, explicó que quienes atraviesan situaciones de enfermedad avanzada requieren indefectiblemente del acompañamiento de un equipo capacitado que pueda intervenir ante las distintas situaciones que se van presentando.
En ese sentido, destacó que el apoyo no se limita al control de síntomas como el dolor, sino que también incluye el sostén a la familia. “No es solamente resolver el dolor, es sentirse apoyada, como familia, en esto de cuidar en casa”, afirmó.
La licenciada también hizo referencia a un cambio demográfico que impacta de lleno en estas problemáticas. “Ocurre también que la gente vive mucho más tiempo que antes”, señaló, y agregó que esa mayor expectativa de vida suele venir acompañada de procesos de cronicidad.
Esa realidad, advirtió, “provoca que muchas familias se sientan solas y terminen agotadas por la prolongación de los cuidados”.
Finalmente, Muñoz consideró que el fortalecimiento de los cuidados domiciliarios y paliativos podría generar un impacto positivo en el sistema de salud en general.
Desde su perspectiva, este tipo de abordajes permitiría que “algunas camas de algunas instituciones de salud puedan quedar a disposición de otra persona que quizás se interna por otro motivo”, optimizando recursos y, al mismo tiempo, respetando los deseos y necesidades de quienes transitan el final de la vida.
Periodista de El Eco de Tandil.