Organizaciones civiles buscan la preservación de la totalidad de las calles de adoquines
Un conjunto de asambleas vecinales y entidades ambientalistas presentó un pedido formal de uso de la Banca 21.
:format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/02/adoquines_sarmiento_2.jpeg)
Un grupo de organizaciones civiles de Tandil formalizaron el lunes pasado la presentación de un nuevo proyecto de ordenanza ante el Concejo Deliberante. La iniciativa denunció lo que consideraron una “regresión normativa inaceptable” que dejó vulnerable al patrimonio urbano local durante casi dos décadas.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailLa asociación civil Punto Verde Tandil, la asamblea del Barrio de La Estación y la asamblea Barrios de Piedra encabezaron la propuesta que busca recuperar la protección de las calles adoquinadas.
Tras el cargado debate que copó la agenda pública a comienzos de este año a partir de la obra de repavimentación de Sarmiento entre Santamarina y 4 de Abril, el proyecto pone el foco principal en la ordenanza 11.400, sancionada en 2009, la cual derogó “la tutela de más de 140 calles empedradas que hasta entonces se hallaban resguardadas por la ordenanza 9.821”.
Los referentes de las organizaciones calificaron aquel acto legislativo como un “grave error” y un “desacierto infundado” que vulneró el principio de no regresión patrimonial y ambiental consagrado en el artículo 41 de la Constitución Nacional y prohíbe que las normas ambientales y culturales retrocedan en sus niveles de protección una vez alcanzados.
“Es hora de corregir esta vulneración y realizar una reparación histórica que proteja la totalidad de las calles adoquinadas actuales, más de 160”, resaltaron los referentes en la presentación.
Las organizaciones solicitaron formalmente el uso de la Banca XXI, el mecanismo de participación ciudadana del cuerpo legislativo local para garantizar que el planteo sea considerado por los concejales. El propósito de la petición consistió en exponer la versión actualizada y ampliada del proyecto de ordenanza para la “protección integral del suelo histórico de Tandil con adoquines y granitullos”.
Fundamentación
La fundamentación del proyecto no apeló únicamente a la nostalgia, sino que se apoyó en argumentos técnicos vinculados a la gestión urbana moderna. Según indicaron los autores de la propuesta, el sistema tradicional permite que el suelo absorba el agua, “mejorando el drenaje pluvial y reduciendo riesgos de inundación”.
Asimismo, el proyecto destacó la importancia del granito en la mitigación del calor urbano. Las organizaciones explicaron que el material pétreo ayudó a reducir el fenómeno conocido como “isla de calor”, un efecto que elevó las temperaturas en las zonas céntricas debido a la absorción térmica del pavimento asfáltico.
Asimismo, recordaron que el costo ambiental de la extracción del granito ya fue pagado “hace más de un siglo” y que mantener el empedrado es “más económico y ecológico”.
Para dar respuesta a las demandas modernas de accesibilidad, el proyecto incluyó la exigencia de instalar “cruces de cebra” nivelados y accesibles en las esquinas adoquinadas. Además, propusieron que las zonas empedradas fueran declaradas áreas de “tránsito calmado”, reduciendo la velocidad máxima de circulación para priorizar la seguridad del peatón y la calidad del espacio público.
Identidad, memoria y vigilancia ciudadana
El proyecto destaca que la relevancia patrimonial del adoquín no radica en las piezas como objetos aislados, sino en “la calle como una obra de ingeniería y arte integral”.
“Este suelo histórico es el testimonio material del trabajo de los picapedreros que, hace más de un siglo, forjaron la identidad de Tandil a golpe de martillo y cincel”, destacaron.
Asimismo, la iniciativa subraya una “fuerte necesidad educativa para transformar la percepción ciudadana”.
Entonces, ante las quejas fundadas en el impacto en los vehículos, el proyecto propone que el Municipio implemente campañas de concientización y formación para explicar que, con un mantenimiento técnico adecuado -basado en la técnica original de “cama y junta de gravilla”- y una conducción a velocidad de “tránsito calmado” junto a pasos de peatones accesibles, las calles adoquinadas garantizan una movilidad segura.
Por otro lado, el proyecto no solo busca proteger el suelo, sino también “controlar cómo se interviene en él”.
“Exigimos la creación de una comisión de asesoramiento permanente con participación de la Unicen, colegios profesionales y organizaciones sociales”, resaltaron.
El objetivo es que las tareas de restauración y mantenimiento “no se decidan a puertas cerradas”, sino que cuenten con una “mirada experta y ciudadana que vigile cada obra”.
En definitiva, plantearon que “la transparencia en la gestión del patrimonio es un derecho establecido por la Constitución para evitar que decisiones gubernamentales unilaterales vuelvan a dañar la identidad de Tandil”.
Por último, consideraron que la solicitud de la Banca XXI es el paso necesario para que el cuerpo legislativo “garantice el derecho a la participación pública efectiva”.
“Es momento que el Concejo Deliberante asuma la responsabilidad de esta reparación histórica y escuche a la ciudadanía para proteger un patrimonio que no es solo nostalgia, sino visión de futuro. Legislar hoy por la totalidad de las calles adoquinadas es elegir una ciudad más sustentable, accesible y orgullosa de su identidad, asegurando que la ‘piedra que late’ siga siendo el suelo firme sobre el cual construimos nuestra comunidad”, concluyeron.
Detalles del proyecto
El proyecto de ordenanza que presentarán formalmente desde la banca ciudadana declara en su artículo primero “patrimonio cultural, histórico y urbanístico la totalidad de las calles adoquinadas existentes en el casco histórico de la ciudad de Tandil”.
Para ello, propone que se tome como base el listado de calles anteriormente protegidas por la ordenanza 6.839, “ampliándose la tutela a demás calles adoquinadas de la ciudad y de localidades del partido, conforme los principios de progresividad y no regresión, que rigen en materia ambiental y de preservación del patrimonio natural y cultural de acuerdo al artículo 41 de la Constitución de la Nación Argentina”.
En el artículo segundo, fija que las autoridades de aplicación deberán realizar las medidas necesarias para “restaurar, preservar y mantener la integridad de las calles adoquinadas, incluyendo la consulta a especialistas en restauración patrimonial; la capacitación técnica, provisión de herramientas y asignación de recursos adecuados a las cuadrillas intervinientes; la elaboración de informes, relevamientos, mapeos y demás documentación técnica necesaria para la ejecución de las obras; la creación del Registro Municipal de Calles adoquinadas con Valor Patrimonial para brindar información pública, georeferenciada y actualizada sobre las calles adoquinadas incluidas en esta normativa”.
Asimismo, establece la implementación de iniciativas destinadas a fomentar la educación sobre la historia, identidad y cultura de la ciudad.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil