Ramos Generales: la parrilla de Gardey que es un plan ideal para disfrutar de un verdadero asado de campo
El Eco visitó Ramos Generales Patio Parrillero, en la localidad de Gardey. Asado de campo, un ambiente tranquilo y la atención de los propios vecinos.
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En el corazón Gardey, existe un rincón ideal para disfrutar y compartir de un verdadero asado de campo, hecho como en casa. Se trata de Ramos Generales Patio Parrillero, un emprendimiento de un joven vecino de la localidad que, a solo 15 minutos de Tandil, ofrece la mejor carne hecha al asador y a la parrilla, además de empanadas, papas fritas y postres.
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Accedé a las últimas noticias desde tu email“Ramos Generales es la parrilla de Gardey. Lo que hacemos es el asado, como en casa. Estamos a 15 minutos de Tandil. Cuando llegas al pueblo, te metés dos cuadras para el lado de la plaza y ahí venís a comer tu asado de campo. Tenemos papas fritas, tenemos empanadas, tenemos la mejor carne asada al asador y a la parrilla. Y podés venir con tus nenes, con la pelota, con el perro, con todo, a disfrutar tu día en Gardey”, definió con entusiasmo Serafín Santos, el alma detrás de este emprendimiento que abre viernes por la noche y sábados y domingos al mediodía, e invita a redescubrir los sabores de la zona.
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El crecimiento de Gardey se refleja en propuestas como la de Ramos Generales, que no solo atraen al turismo, sino que generan oportunidades genuinas para sus habitantes. Así sucede en el patio parrillero: de las manos que manejan el fuego hasta quienes sirven las mesas, el equipo está compuesto íntegramente por vecinos del pueblo. Esta decisión no es azarosa, sino que forma parte de una filosofía de trabajo que prioriza la calidad humana y el conocimiento del entorno por sobre el oficio técnico tradicional.
A tan solo 15 minutos de Tandil, la propuesta de Ramos Generales se consolida como una invitación a romper con la rutina y el paisaje cotidiano. Es la oportunidad de acceder a un refugio de paz donde el asado es el protagonista y el entorno, el mejor acompañante. En un contexto de constante expansión para Gardey, la iniciativa demuestra que el éxito de un emprendimiento reside en la capacidad de mantener viva la esencia del lugar, apostando por el trabajo conjunto y el respeto por las tradiciones que definen a una comunidad.
Un asado bien de campo
“Gardey siempre fue eso. Cuando nadie entendía qué es lo que nos gustaba del pueblo, y la verdad es que para nosotros es juntarnos con amigos, comer un asado, estar tranquilos abajo de la sombra en verano. Son esas cosas del pueblo, que no tienen precio. Yo sentía que podía haber demanda de que alguien viniera a disfrutar eso, una buena carne, una buena copa de vino, en un buen lugar donde puedas ir con tu perro, donde puedas ir con tus hijos. Encontramos el lugar y decidimos armarlos y probar”, relató Serafín sobre la génesis de la parrilla.
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La transparencia es otro de los pilares fundamentales de Ramos Generales. El impulsor del patio parrillero se alejó de las etiquetas de la alta gastronomía para centrarse en la honestidad del producto. En su cocina no hay secretos industriales ni carnes precocidas; el proceso se inicia cada jornada con el encendido del fuego dos o tres horas antes de recibir a los comensales, respetando los tiempos de un buen asado al asador.
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“La carne es de la carnicería de al lado, la verdura de la ensalada es de la verdulería de enfrente, y así pretendemos seguir y transmitir eso. Que la gente venga a comer un asado en un ambiente tranquilo, como en tu casa. Porque si hay algo que me marcó en este camino es el aprendizaje, estar más cerca de la gente, escuchar qué quiere el pueblo, qué sueña para su lugar. Y también aprender de los que vienen de afuera, de los turistas, que muchas veces te hacen ver Gardey con otros ojos y valorar cosas que uno tenía naturalizadas. Invertir en Gardey es eso: creer en su futuro, apostar por su gente y elegir todos los días el lugar donde quiero vivir”, reflexionó el emprendedor.
Además de su oferta habitual, Ramos Generales se abre a la comunidad como un espacio versátil para eventos de diversa índole. Ya sea para celebraciones formales, cumpleaños o peñas íntimas, el lugar se adapta a las necesidades de los grupos que buscan la exclusividad de un entorno rural. Incluso durante los días de semana, la parrilla abre sus puertas bajo reserva previa para grupos de amigos que deseen disfrutar de la tranquilidad del pueblo fuera de los horarios convencionales.
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