Escudero dijo que el Municipio también es responsable por la falta de médicos de PAMI en María Ignacia
El referente de Amemt alertó sobre la crítica situación que atraviesan los adultos mayores de María Ignacia tras la salida del médico de cabecera en marzo. Y cuestionó la falta de respuestas tanto del organismo nacional como del Estado local ante la emergencia sanitaria en la localidad.
:format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/04/raul_escudero.webp)
La situación sanitaria en María Ignacia - Vela ha alcanzado un punto crítico que mantiene en vilo a una de las franjas más vulnerables de la población.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailRaúl Escudero, presidente de la Asociación Mutual de Empleados Municipales de Tandil (Amemt), denunció públicamente que más de 300 jubilados y pensionados de la localidad rural se encuentran completamente abandonados en términos de asistencia médica y responsabilizó al Municipio, además de a PAMI, por la falta de cobertura.
Como se viene informando desde este diario, desde el pasado 1ro. de marzo, este grupo de adultos mayores carece de un médico de cabecera asignado por PAMI, lo que imposibilita no solo la atención primaria, sino también la prescripción de medicamentos esenciales para tratamientos crónicos. La problemática no se limita a Vela: la falta de cobertura también alcanza a Gardey y se inscribe en un escenario más amplio de dificultades en la prestación del servicio en zonas rurales del Partido.
El conflicto se originó tras la salida del doctor Matías Tringler, quien se desempeñaba como el profesional de referencia en la zona. "Desde el 1ro. de marzo, esas 300 y pico de cápitas de personas, de abuelos y de abuelas, están sin la atención del médico de cabecera", explicó Escudero en el piso de "Tandil Despierta" -por ECO TV y la 104.1 FM-, subrayando la gravedad que esto implica en el sistema de salud previsional.
Para el dirigente, la figura del médico de cabecera es el pilar fundamental del sistema, ya que es quien conoce la historia clínica del paciente y tiene la potestad de emitir las recetas necesarias. Su ausencia, en ese sentido, interrumpe controles periódicos, dificulta el seguimiento de enfermedades crónicas y obliga a muchos afiliados a trasladarse a la ciudad cabecera o directamente postergar la atención.
Ante la falta de respuestas oficiales, desde Amemt decidieron intervenir de manera directa para paliar la urgencia. Escudero relató que se acercaron a la localidad para ofrecer soluciones paliativas, principalmente en lo que respecta a la atención de urgencias y la gestión de recetas.
"La primera vez fuimos a decir: ‘Acá estamos presentes, les venimos a ofrecer lo que podemos darles’", señaló. En ese sentido, pusieron a disposición a una profesional de sus consultorios que aún cuenta con cupo para incorporar nuevos pacientes bajo el sistema de cápitas, aunque esto requiere que los afiliados se trasladen hasta Tandil, una opción que no todos pueden costear o realizar por sus propios medios.
La logística para los afiliados de PAMI en zonas rurales es compleja, ya que el sistema de salud se rige por una asignación específica de pacientes a cada profesional.
Escudero aclaró que no se trata simplemente de asistir a una consulta, sino que existe un sistema de cápitas asignado que no es sencillo de modificar de forma inmediata. "No todo el mundo está en condiciones de poder trasladarse a Tandil", enfatizó, remarcando que, si bien algunos afiliados lograron incorporarse como pacientes de la mutual, la solución sigue siendo transitoria y no resuelve el problema de fondo.
En paralelo, el malestar por la falta de cobertura derivó en reuniones de vecinos y afiliados en la localidad, donde se expresó la preocupación por la interrupción del servicio. También el reclamo llegó al Concejo Deliberante, que aprobó un proyecto solicitando la restitución inmediata de la atención médica en las localidades afectadas.
El rol del Colegio médico
Durante las gestiones realizadas en el territorio, Escudero denunció haber enfrentado situaciones que calificó como "insólitas".
En una de las visitas a la localidad, debido a que el Centro de Jubilados se encontraba ocupado, la atención se trasladó a la delegación municipal, donde el delegado local Pablo Retondo facilitó un espacio. Sin embargo, la intervención de Amemt generó una reacción administrativa por parte de las entidades gremiales médicas.
Según relató, recibieron un llamado del Colegio de Médicos VIII -más precisamente desde Olavarría- advirtiendo que la médica que se había trasladado a Vela para atender la emergencia no contaba con un consultorio habilitado en ese lugar específico.
"Esto es patético. Es como si vas en la ruta, hay un accidente, sos médico y vas a atender al accidentado, y viene el colegio médico y te dice que no tenés el consultorio habilitado", comparó Escudero.
Para el referente de Amemt, priorizar la formalidad administrativa por sobre la emergencia de cientos de jubilados evidencia una falta de respuesta acorde a la gravedad de la situación.
La cadena de responsabilidades entre PAMI y el Municipio
Para el titular de Amemt, la crisis actual tiene responsables claros y una falta de previsión sostenida.
En primera instancia, señaló a PAMI por no haber resuelto la vacante con antelación. "Desde septiembre u octubre se sabía que el doctor Tringler dejaba de ser médico de cabecera a partir de fines de febrero", afirmó.
La situación se da en un contexto institucional complejo: la delegación local de PAMI permanece sin un responsable formal desde diciembre, tras la salida de su anterior titular, Martiniano Corbetta, y actualmente depende de la Unidad de Gestión Local de Mar del Plata, a cargo de Javier Vallejos.
Desde el organismo reconocieron que la designación de una nueva autoridad aún está en trámite, lo que genera dificultades en la gestión cotidiana.
En ese marco, también se admitió que la cobertura de las vacantes médicas en localidades rurales depende de procesos administrativos que se resuelven a nivel central y de la disponibilidad de profesionales dispuestos a tomar los cupos. “Sin ofrecimientos no hay médicos. No podemos obligarlos a trabajar con nosotros”, señalaron fuentes del organismo.
Sin embargo, Escudero también dirigió sus críticas hacia la gestión local, asegurando que la Municipalidad de Tandil no puede ser ajena a lo que sucede en sus delegaciones.
"María Ignacia Vela pertenece al partido de Tandil, entonces la Municipalidad, a través del área que corresponde, se tendría que haber preocupado de que 300 abuelos y abuelas pudieran seguir teniendo la atención de un médico", sentenció.
En su visión, aunque el Estado municipal no sea el responsable directo de las prestaciones de PAMI, posee una responsabilidad política de dar respuesta cuando el organismo nacional falla. "Si no se lo soluciona PAMI, yo -como Estado municipal- tengo la obligación de buscar alguna solución", manifestó.
Desde el Ejecutivo local, en tanto, se realizaron días atrás gestiones ante autoridades regionales del organismo para plantear la falta de médicos de cabecera y la ausencia de conducción en la delegación Tandil.
En ese marco, se propuso revisar el esquema de remuneración para profesionales que se desempeñen en zonas rurales e incorporar incentivos que contemplen las particularidades del territorio, como los traslados y la falta de médicos residentes.
No obstante, se aclaró que la atención de urgencias, emergencias y prácticas como laboratorio o diagnóstico por imágenes continúa garantizada a través del sistema público, mientras que el primer nivel de atención —los médicos de cabecera— es responsabilidad de PAMI.
Trámites demorados y profesionales a la espera
En otro tramo de la entrevista en El Eco Multimedios, Escudero reveló que desde Amemt han realizado múltiples gestiones para intentar cubrir la vacante, pero se han topado con la lentitud del sistema centralizado del organismo.
"Estamos esperando desde octubre del año pasado que PAMI nos dé de alta como médico de cabecera", explicó.
Según detalló, hay profesionales médicos que trabajan en la mutual que ya han cargado toda la documentación requerida, pero el alta definitiva no se concreta. Esta demora impide que puedan comenzar a atender formalmente en María Ignacia, donde incluso existe infraestructura disponible, como el consultorio del Centro de Jubilados donde anteriormente se prestaba el servicio.
Actualmente, Tringler continúa brindando atención en la localidad, pero lo hace de manera particular, lo que deja fuera del sistema a quienes no pueden afrontar una consulta privada.
"En esa instancia estamos; una situación que yo considero grave", concluyó Escudero, insistiendo en que la solución definitiva depende de decisiones administrativas y políticas que aún no se concretan, mientras más de 300 adultos mayores continúan sin acceso pleno a la atención médica.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil