Reiteraron los riesgos por la alimentación de carpinchos y el peligro de las mordeduras
Emilio Fernández, titular de Granja Los Pibes, advirtió sobre las graves consecuencias de interactuar con animales silvestres tras la viralización de videos y un reciente ataque a una menor en la zona del Lago del Fuerte.
La creciente interacción entre vecinos, turistas y la fauna silvestre en la zona del Lago del Fuerte ha encendido las alarmas de las autoridades locales y especialistas en conservación. Emilio Fernández, titular de Granja Los Pibes y delegado de Fauna de la Provincia de Buenos Aires en la región, analizó la compleja situación que atraviesa la fauna local y los riesgos que conlleva el contacto humano directo.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl disparador de la preocupación fue la viralización de imágenes de una mujer alimentando carpinchos y el reporte de un incidente donde una niña resultó herida. En una entrevista brindada a Plataforma Magazine (Eco TV y Tandil FM 104.1), Fernández aclaró que el animal involucrado en la mordedura no fue un carpincho, sino un coipo, especie conocida comúnmente como nutria. "El animal que mordió a la nena no era un carpincho, sino un coipo. Hoy está en cuarentena en la granja porque lo fuimos a buscar tras el llamado de la Municipalidad de Tandil y el hospital municipal por razones zoonóticas", explicó.
El ejemplar se encuentra bajo observación para descartar enfermedades como la rabia, dado que es un mamífero. Fernández señaló que este animal en particular permitía el acercamiento humano debido a que la gente suele alimentarlo, generando una dependencia alimentaria que altera su comportamiento natural. "Si el animal se acerca a la gente y puede llegar a morder, capaz que lo mejor es derivarlo a otro lugar un poco más alejado", analizó respecto al futuro del coipo tras su período de aislamiento.
El riesgo de alimentar a la fauna y el marco legal
Uno de los puntos más críticos abordados fue la práctica de suministrar comida a los animales silvestres, un acto que muchos ciudadanos realizan con buena voluntad pero que tiene consecuencias nocivas. Fernández fue categórico al respecto: "No hay ninguna persona que esté autorizada a alimentar animales silvestres. Lo que se está haciendo es considerado maltrato animal bajo la Ley 22.421 de fauna nacional".
La alimentación con frutas o verduras, como manzanas y zanahorias, repercute negativamente en la salud de los carpinchos. Según detalló el titular de Granja Los Pibes, estos roedores deben consumir pasturas naturales de los humedales. Una dieta inadecuada genera un mal funcionamiento hepático que puede derivar en una baja de defensas y, eventualmente, la muerte del ejemplar. "Nosotros hoy no estamos cerca de ser Nordelta, pero si no tenemos precaución, en un tiempo vamos a llegar a eso", advirtió.
Además del daño biológico, la alimentación artificial altera la conducta de la especie. "Cuando los carpinchos ven que no les traes alimento, la conducta se vuelve más agresiva y ahí puede haber conflictos. Hay que recordar que son roedores y sus incisivos son muy grandes, tienen mucho filo y pueden ocasionar lesiones graves", precisó Fernández.
Finalmente, Fernández hizo hincapié en la necesidad de reforzar la educación y la señalización. Informó que ya se presentó al Municipio de Tandil un proyecto para incorporar códigos QR en la cartelería del lago, que brinden información inmediata sobre cómo actuar ante la fauna. "A la cartelería hay que sumarle educación. Si conociéramos los riesgos y los daños que ocasionamos a la especie, evitaríamos estas conductas", concluyó.
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