El consumo de carne vacuna cayó un diez por ciento
Durante el primer trimestre de 2026, la demanda interna de carne vacuna registró un fuerte retroceso y se ubicó en un promedio de 47,3 kilos por habitante al año.
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El consumo de carne vacuna en Argentina comenzó el 2026 con una señal de alerta para el sector. Según el último informe de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra), entre enero y marzo los argentinos consumieron un total de 512,8 mil toneladas de ese producto, lo que representa una caída del diez por ciento frente al mismo periodo del año pasado.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEste retroceso en las mesas de los hogares se da en un contexto donde las plantas frigoríficas registran uno de sus niveles de actividad más bajos de las últimas décadas. Al analizar la disponibilidad del producto por habitante, los datos indican que el promedio de consumo de los últimos 12 meses se ubicó en 47,3 kilos por año, el guarismo más bajo en más de 20 años. Este nivel implica una baja del 3,7 por ciento respecto al registro de marzo del año anterior.
En cuanto a la oferta, la producción de carne vacuna sumó 700.185 toneladas res con hueso en el primer trimestre, lo que significó una contracción interanual del 5,1 por ciento. Esta reducción equivale a unas 37.500 toneladas menos ofrecidas al mercado. La industria señala que la menor cantidad de animales enviados a faena fue compensada solo parcialmente por un aumento en el peso promedio de la hacienda, que alcanzó los 236 kilos por animal en gancho durante el mes de marzo.
Precios y variaciones en el mostrador
La dinámica de los valores aparece como uno de los principales factores que explican la retracción del consumo. Durante el tercer mes del año, el rubro de carnes y derivados registró un incremento del 6,9 por ciento mensual, según los datos del Índice de Precios al Consumidor (IPC) relevados por el Indec. Este ritmo de aumento superó ampliamente la variación del nivel general de inflación, que fue del 3,4 por ciento en el mismo mes.
En términos interanuales, la suba de la carne alcanzó el 55,1 por ciento, frente a un 32,6 por ciento del índice general. El valor promedio del kilo en mostrador ascendió a 18.564 pesos. Entre los cortes con mayores alzas se destacaron la carne picada común, con un salto del 20,4 por ciento, y la carnaza común, con un aumento del 17,7 por ciento. Por el contrario, el asado registró un incremento mensual del 5,5 por ciento.
Desde Ciccra atribuyen estos movimientos a un proceso de recomposición de los precios del animal en pie que se inició a mediados de 2024. Factores climáticos como la sequía registrada entre 2022 y 2024, seguidos por inundaciones en 2025, forzaron una liquidación anticipada de animales y redujeron el stock de madres, afectando la oferta de hacienda actual.
El escenario exportador
Mientras el mercado interno se contrae, el sector exportador muestra un desempeño diferente. En el primer trimestre de 2026 se estima que se enviaron al exterior 187,4 mil toneladas res con hueso, lo que representa un crecimiento del 11,4 por ciento respecto al año previo. Esta mayor demanda externa contribuye a la presión sobre la oferta disponible para el consumo local.
China se mantiene como el principal destino de la carne argentina, representando el 53 por ciento del volumen total exportado. No obstante, otros mercados mostraron crecimientos notables. Estados Unidos duplicó sus ingresos para la industria local en el primer bimestre, con envíos que crecieron un 72,1 por ciento interanual. También se registraron subas en la facturación proveniente de Israel (59,0 por ciento) y Alemania (32,1 por ciento).