El Gobierno acelera negociaciones con aliados e impide a los propios “levantar el perfil”
Los distintos operadores de la administración de Javier Milei comenzaron a moverse. Los Menem continúan aceitando relaciones con los gobernadores, en tanto que Diego Santilli volverá desde el 15 de marzo a estar en contacto con variados dirigentes.
:format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/03/gobierno.jpg)
Los votos que el Gobierno consiguió en el Senado con dos leyes clave como la reforma laboral y el nuevo Régimen Penal Juvenil, que obtuvieron entre 44 y 42 votos positivos, respectivamente, generaron euforia en las filas libertarias pero, además, la necesidad de avanzar y consolidar acuerdos parlamentarios para que La Libertad Avanza (LLA) logre debatir y sancionar su agenda legislativa.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailLos distintos operadores de la administración de Javier Milei comenzaron a moverse. Los Menem, tanto Martín, titular de la Cámara de Diputados, como Eduardo “Lule” Menem, subsecretario de Gestión Institucional de la Secretaría General de la Presidencia, continúan aceitando relaciones con los gobernadores.
Diego Santilli, el ministro del Interior, es otro de los dirigentes de LLA que ya planifica próximos pasos para que los gobernadores, y sus legisladores, sigan acompañando las propuestas libertarias. Siente que las dos giras que encaró por todo el país para hablar mano a mano con los mandatarios fueron claves para que el Gobierno consiga el Presupuesto 2026, algo inédito desde Milei asumió la conducción del Poder Ejecutivo, y distintas leyes sancionadas en el periodo extraordinario, con la reforma laboral en primer plano.
Por eso, desde el 15 de marzo volverá a estar en contacto con distintos dirigentes una vez que el oficialismo termine de ordenar su agenda legislativa.
El asesor presidencial Santiago Caputo es otra de las terminales oficiales que ofrece oídos y negociación con diferentes actores que tienen votos en el Congreso. También está detrás de la redacción de las leyes libertarias. Pero elige el silencio y trata de que cada uno de sus movimientos pasen lo más desapercibido posible.
En la CGT son conscientes de eso y lo comprobaron en carne propia cuando trataron de buscar diálogo para que en la iniciativa de modernización laboral se mantuvieran las cuotas solidarias, aunque con una vigencia de dos años y un tope del 2 por ciento de los salarios, además de que se eliminara el artículo que bajaba las contribuciones patronales para las obras sociales.
En la Casa Rosada hay una máxima que pesa sobre las principales figuras de LLA: quien levanta el perfil puede pasar malos momentos. De eso puede dar fe Patricia Bullrich, la jefa del bloque libertario, quien intentó en las últimas semanas mostrarse como la llave del éxito del Gobierno para destrabar conflictos y logró caerle muy mal a la influyente Karina Milei.
Fuentes libertarias señalaron a la Agencias Noticias Argentinas que el crecimiento de la figura de Bullrich y su intención de quedarse con el éxito de las jugadas legislativas no da una buena señal puertas adentro y solo puede contribuir al crecimiento de los resquemores. (NA).
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil