El Gobierno avanza en la privatización de las importaciones de gas para el invierno
La Secretaría de Energía recibió ofertas de Trafigura y Naturgy para gestionar la compra de gas natural licuado, una tarea que históricamente realizó la empresa estatal Enarsa.
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La tregua en Medio Oriente generó un respiro en los mercados globales y la Argentina comenzó a percibir los efectos en el sector energético. En este contexto, la Secretaría de Energía dio un paso clave para profundizar el retiro del Estado en la gestión del área al recibir las ofertas técnicas de empresas privadas para la importación de Gas Natural Licuado (GNL) de cara al próximo invierno.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailLa tarea, que históricamente estuvo centralizada en la empresa pública Energía Argentina (Enarsa), ahora cuenta con dos oferentes interesados en asumir el rol de agente comercializador: la firma Trafigura, propietaria de las estaciones de servicio Puma Energy, y la española Naturgy. La semana próxima se conocerá al ganador tras la apertura de los sobres comerciales.
El proceso implica una responsabilidad operativa y financiera de magnitud, ya que el adjudicatario deberá afrontar los 98 millones de dólares que demanda el mantenimiento de la terminal de regasificación de Escobar. Esta planta es fundamental para transformar el combustible líquido en gaseoso y así abastecer a la industria, la generación eléctrica y el consumo residencial durante los meses de bajas temperaturas.
Precios y subsidios
Desde el Gobierno nacional confirmaron que se habilitará en las tarifas el precio real del insumo, eliminando los subsidios estatales. Actualmente, mientras el gas de producción nacional ronda los cinco dólares por millón de BTU, el producto importado podría superar los 20 dólares este invierno, dependiendo de la estabilidad de los precios internacionales tras el conflicto bélico.
A pesar de la dependencia estacional, la situación del país es más robusta que en años anteriores. Gracias al incremento en la producción de Vaca Muerta, la necesidad de compra externa se redujo drásticamente: de los 103 buques adquiridos en 2013 se pasó a una proyección de 24 para este año. En ese período de apenas tres meses, los usuarios residenciales suelen quintuplicar su demanda con respecto al resto del año.
La ventana de importación de GNL dura entre 15 y 18 semanas, pero las autoridades esperan que esta brecha tienda a acortarse con la ampliación del gasoducto Perito Moreno. Cuando la Argentina logre consolidar sus propias exportaciones de GNL, la dependencia invernal de los mercados externos podría desaparecer por completo.
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