El FMI recortó la previsión de crecimiento para Argentina y proyecta el doble de inflación para 2026
El organismo internacional ajustó sus estimaciones para el país, que ahora enfrentará una recuperación más lenta y una suba de precios mucho mayor a la esperada en octubre pasado.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) publicó nuevas estimaciones para la economía argentina que modifican sustancialmente el panorama esperado para 2026. Según los datos de su informe de Perspectivas Económicas Globales, el país pasará a mostrar un crecimiento de 3,5% en el Producto Interno Bruto (PIB), medio punto porcentual menos que lo previsto anteriormente.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailLa actualización se difundió en el marco de un contexto global que el propio organismo describe como atravesado por un choque de oferta negativo y un fuerte encarecimiento de los costos internacionales por el conflicto en Medio Oriente. Mientras el ministro de economía, Luis Caputo, viaja para intentar destrabar 1.000 millones de dólares, el informe proyecta una inflación anual esperada del 30,4%, cifra que casi duplica el 16,4% estimado en octubre.
El recorte en la expectativa de crecimiento se produce tras seis meses en los que el organismo había anticipado una recuperación más dinámica. La diferencia responde, según el FMI, al impacto de la menor demanda global y las dificultades provocadas por la guerra y el cierre de rutas comerciales, factores que afectan de forma directa la velocidad del rebote económico nacional.
Comparativa regional
En contraste con el recorte de crecimiento, la proyección de inflación sufrió un salto pronunciado de 14 puntos porcentuales. El organismo atribuye este ajuste a los efectos multiplicadores de los aumentos de los costos de energía y transporte a nivel global, que en el caso argentino dificultan la convergencia a tasas de un solo dígito y descartan la visión de una desinflación rápida.
A pesar de estas correcciones, Argentina mantiene un crecimiento esperado por encima del promedio de América Latina y el Caribe, que se sitúa en 2,3%. Mientras que países como Brasil y México registrarían subas del 1,9% y 1,6% respectivamente, otras naciones de la región muestran matices: Chile mejora su estimación a 2,4%, Paraguay avanza a 4,2% y Venezuela destaca con un salto al 4,0%.
El impacto de la revisión se percibe en una economía global marcada por la incertidumbre. Para el caso argentino, la combinación de un crecimiento menor y una inflación más alta reestructura los desafíos para la política económica, colocando el foco en la necesidad de adaptarse a un entorno internacional cada vez más complejo.
Este contenido no está abierto a comentarios