Cuando las comunicaciones fallan: el radioaficionado que desde La Movediza fue parte de la red de apoyo a Bahía Blanca
Pablo Barrios es radioaficionado desde los 13 años. Colaboró en la búsqueda de 280 personas.

La inundación que arrasó con gran parte de Bahía Blanca fue un ejemplo de cómo cuando los celulares, internet y hasta la señal de teléfono falla, los radioaficionados cumplen un rol clave en establecer comunicaciones. Desde Tandil, Pablo Barrios fue parte de la red de emergencia que se activó para brindar apoyo a los bahienses. Junto a otros colegas tuvieron intervención en 280 búsquedas de personas -210 resueltas- y casi 1000 consultas sobre el estado del terreno y las rutas en el lugar.
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Accedé a las últimas noticias desde tu email“Esto es un hobby, y lo que hicimos es una parte social del hobby. Muchos creen que es una obligación. No lo es, pero es parte del hobby. Y cuando todo cae, cuando todo lo demás falla, los radioaficionados somos los que decimos siempre presente. Esto para nada es obsoleto”, contó a El Eco de Tandil desde su casa en La Movediza, que es también una base de transmisión y recepción de mensajes a todo el mundo.

Pablo es radioaficionado desde los 13 años. Comenzó en lo que antes se conocía como “frecuencias ciudadanas”, y luego obtuvo su licencia oficial, LU9DBP. La “D”, explicó, indica la pertenencia a la Provincia de Buenos Aires. La “B” y la “P”, pidió tenerlas ya que estaban disponibles, y se deben a su apellido y su nombre.
Entrar a la casa de Barrios ya marca una diferencia con cualquiera de las otras viviendas del barrio. En el interior hay un sonido constante de equipos de transmisión -por momentos parecido a las antiguas interferencias de la televisión por cable-, que Pablo entrecorta al activar el pulsador de su handy principal, y emitir un mensaje. Anota en su cuaderno, pasa parte de lo que recibe a un grupo de WhatsApp, anuncia que se retira un momento y designa quien queda a cargo de la frecuencia.

Una rutina similar realiza de manera cotidiana desde hace décadas. Junto a colegas de diferentes partes del país establecen conexión en un canal propio, y charlan sobre temas en general, pero en particular sobre equipos de radioaficionados. Así iba a suceder jueves 6 pasada la medianoche, pero desde Chasicó le informaron que se habilitaba una frecuencia de emergencia por la inundación en Bahía. Casi dos días estuvieron conectados brindando asistencia.
“No es un piolín y dos latas”
“Desde el viernes a las cero horas aproximadamente se activó en la frecuencia de 40 metros, 7100 un canal solidario. Lo activó un colega de Chasicó, un pueblito a 60 kilómetros de Bahía Blanca, que tenía un equipo propio de luz. Y, bueno, desde ese momento no paramos hasta el domingo. Todavía hoy está activa, están trabajando, están verificando sobre el terreno”, contó Pablo.

En una de las habitaciones de su casa tiene montada la base de operaciones, con equipos UHF, VHF y similares. Algunos con alcance de pocos kilómetros, otros que logran comunicarse con todo el mundo. En las paredes luce una chapa patente con su frecuencia, y certificados de diferentes instituciones que certifican los contactos establecidos.
“Nuestro rol fue apoyo en comunicaciones, porque lo primero que se cayó fueron los teléfonos. Pero nosotros siempre estamos preparados. Se empezaron a activar las repetidoras, y de las tres que hay en Bahía Blanca dos quedaron inutilizadas por quedarse sin luz y no tener batería. La única activa fue la del Radio Club Bahía, la 147-700. Empezamos con todo tipo de tráfico, ubicar personas”, compartió el radioaficionado.
Su intervención fue clave en las primeras horas de la inundación. Gran parte de los pedidos que recibieron fueron de familias –especialmente de Neuquén y La Pampa-, con hijos estudiando en la ciudad afectada. “Justo es tiempo de parciales, y muchos chicos quedaron aislados, sin teléfono”, sumó Barrios.
Los radioaficionados generaron enlaces, a partir de retransmitir solicitudes recibidas hacia las autoridades municipales y de Defensa Civil que se encontraban en terreno. “El secretario del Radio Club Bahía estaba en terreno, en una 4x4, haciendo lo posible por rescatar personas de arriba de los techos, abuelos de los geriátricos. Todo lo que se pudo hacer, se hizo”, afirmó.

Pero también colaboraron en identificar el estado de las rutas de acceso a la ciudad, a las cuales las autoridades no tenían llegada. Pudieron verificar la presencia de socavones en la Ruta 3, e informar de diferentes situaciones al respecto. Incluso la Policía se había quedado sin radio, y la red solidaria apoyó en determinar cómo se encontraban los caminos.
“Estuve todo el viernes y gran parte del sábado hasta última hora. Nos íbamos turnando con Daniel desde Chasicó, y con colegas que se hicieron presentes desde Mar del Plata, Uruguay y desde Chile”, compartió Pablo, quien destacó el apoyo del país trasandino para establecer enlaces con solicitudes de la provincia de San Juan.

“Hay una mentalidad que tiene mucha gente que cree que esto es obsoleto y son dos latas y un piolín. No, no son dos latas y un piolín. Ya se vio en la inundación de La Plata, los radioaficionados fueron el gran apoyo en ese desastre. Con esto, salís a una plaza, tirás una antena con dos alambres y una batería y te comunicás. Si pasa algo con la telefonía quedás aislado. Con esto, en diez minutos podés poner la estación al aire y estar trabajando”, sumó.
Antes de volver a conectarse a la red, Barrios hizo mención a un aprendizaje que tomó de la experiencia de colaborar en Bahía. Sostuvo que sería necesario que el Municipio convoque a los radioaficionados al Comité de Emergencia recientemente creado, y que apoye al sector, que mucho puede hacer ante urgencias. El monitor de su computadora reflejó su pensamiento, ya que cuando abrió la sesión para reconectarse, se pudo ver un afiche que compartieron desde la red. “Cuando todo falla, los radioaficionados decimos presente”.