La histórica tormenta de granizo en Tandil que batió un récord mundial
El 2 de diciembre de 1940, una tormenta histórica castigó a Tandil con vientos huracanados y un granizo sin igual. El fenómeno destacó por la caída de piedras de más de un kilo de peso, un registro mundial que causó graves daños materiales en toda la ciudad.
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A partir del mediodía del 2 de diciembre, allá por el año cuarenta, la tormenta, que amenazante se desplazaba sobre Tandil, fue acentuando sus tonos oscuros, haciéndose cada vez más densa. Las nubes giraban en forma extraña.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailRayos de sol se filtraban, cada tanto, por algunos claros que dejaban ver el hermoso azul de los días luminosos. El viento cambiaba frecuentemente de dirección. Hasta que alrededor de las 14, el cielo adquirió un tono verdoso, ofreciendo una visión distinta. Media hora más tarde, en medio de una oscuridad empeñada en entoldar la jornada primaveral, comenzaba a llover. Enseguida, un fuerte viento comenzaba a soplar para rematar con una violenta granizada, a la que seguían nuevas ráfagas de viento arremolinado y más piedras.
Varios toldos, letreros, árboles, chapas, instalaciones eléctricas y telefónicas fueron juguetes del viento endemoniado, también plantíos, persianas, portones, paredes, claraboyas y autos,entre otros, fueron cediendo ante el avance impetuoso del vendaval. Llegó un momento en que diluviaba. Gran cantidad de agua caía con fuerza sobre la ciudad, en tanto el viento cada vez mayor, revolvía la lluvia formando pequeñas trombas en el aire, que iban dando la sensación de que se cernía sobre Tandil una catástrofe. Volaban y caían chapas, bramaba el viento y se precipitaba el agua en remolinos enormes, desplazándose en todas direcciones.
