A 9 meses del conflicto con IOMA, los afiliados siguen sin respuestas mientras las partes intentan negociar
Mientras rige la medida cautelar, la obra social y el Círculo Médico negocian a fuego lento los aumentos. Los autoconvocados denuncian que se recrudece la falta de atención médica, en tanto persiste el silencio de los gremios en favor del organismo provincial.

El problema que la obra social bonaerense arrastra con los prestadores médicos locales aún no fue resuelto y la plantilla de 25 mil afiliados continúa en el medio de un conflicto que los tiene de rehenes.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailLa docente Graciela Gargiulo, una de las impulsoras del grupo de autoconvocados, expresó que la situación se encuentra en un punto ciego y que esperan que haya respuestas “lo más pronto posible” porque “esto ya no se sostiene”.
En tanto, indicó que la entidad estatal negocia lentamente con el Círculo Médico de Tandil los aumentos de los honorarios y prestaciones, sin grandes avances.
Según detalló, hubo un ofrecimiento por parte de IOMA de duplicar los valores actuales de algunas especialidades y a otras incrementarles el 75 por ciento, diferencia que suscitó el malestar de los profesionales.
Asimismo, Gargiulo mencionó que la cuestión judicial sigue en marcha y están en contacto con algunos concejales, con el Departamento Ejecutivo, con algunos sindicatos y con la delegación local de la Defensoría del Pueblo, que siguen de cerca el reclamo. Por otro lado, actualmente rigen los 60 días de plazo establecidos por la medida cautelar impulsada por Mauricio D’Alessandro y Gastón Argeri para que las partes -Sanatorio Tandil, Clínica Chacabuco, Hospital, Círculo, afiliados- se sienten a dialogar, en relación a la causa que lleva adelante el juez José Martín Zárate, pero no hay aún definiciones sobre el tema y se teme que, incluso, los tiempos judiciales se dilaten.
En el medio, la salud
Más allá de los marcos temporales y de las medidas que obliguen a las partes a sentarse a negociar, los afiliados no tienen cobertura y padecen las consecuencias de no poder recibir una adecuada atención médica.
En este sentido, señaló que todavía persisten las colectas solidarias para juntar fondos que permitan solventar tratamientos que la obra social no abona. Al respecto, sostuvo que hay una paciente llamada María Laura Rodríguez que sufrió una mala praxis médica y necesita someterse a una doble cirugía de columna que tiene un costo de 12 mil dólares más impuestos, pero quedó a la deriva.
A esto se le suma que la afiliación de los empleados bonaerenses a IOMA es compulsiva y obligatoria, y el sistema los tiene cautivos, ya que por ley no pueden pasar los aportes a otra mutual o empresa de medicina prepaga. Esto significa que se les aplican rigurosamente los descuentos mensuales en sus haberes, pero no obtienen beneficios ni reintegros a cambio.
“Tenemos que salir con la cajita de la colecta a juntar dinero, hay gente que no puede esperar y los descuentos siguen, y hay un agotamiento propio de esta situación insólita, ya llevamos nueve meses de emergencia”, reveló y no dejó de lado que “IOMA siempre tuvo los fondos para mejorar la situación y recién ahora están ofreciendo aumentos”.
El silencio de los gremios
Además, Gargiulo cargó contra los gremios involucrados en el problema y su connivencia con la prestadora de salud, para no ponerse en contra del Gobierno provincial.
De este modo, deslizó que “los sindicatos se mantienen en silencio y si bien están reconociendo la problemática, hay un espíritu de favorecer al gobierno de turno. En cambio, nuestro grupo si se caracteriza por algo es por no pertenecer a partidos políticos ni estar agremiados; igual eso tampoco importaría porque lo que interesa es que hay una emergencia y nos tenemos que unir todos los sectores”.
En medio de la desesperación, compartió que llegaron a pensar también en tomar medidas drásticas y tomar pacíficamente las oficinas de la sede local de IOMA, ante la necesidad de hacerse oír y obtener algún alivio, pero desestimaron la moción porque tampoco creen que eso garantice que el organismo actúe en favor de los usuarios y les provocaría un problemas más a los miembros del grupo autoconvocado.
“Es una cuestión que tienen que resolver IOMa y los médicos en conjunto. Se espera la buena voluntad de las partes pero mientras tanto nosotros quedamos en el medio, literalmente”, cerró.
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