Caída de ventas, liquidaciones agresivas y un escenario de subsistencia para el rubro textil en Tandil
La dinámica comercial de la ciudad muestra signos de agotamiento frente a una crisis nacional que golpea con fuerza al sector textil. Datos oficiales locales revelan que, al mirar la variación acumulada, el sector nunca logró salir a flote. Desde un -26,9 por ciento en julio de 2024, la cifra se mantuvo siempre negativa, cerrando junio de 2025 con una pérdida acumulada del seis por ciento. Entre locales que bajan sus persianas y un poder adquisitivo degradado, los comerciantes tandilenses resisten el avance de las plataformas digitales y el auge de la ropa usada importada.
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El escenario comercial de la ciudad atraviesa un cambio de época marcado por la incertidumbre. Por primera vez en mucho tiempo, la dinámica habitual de rotación se ha frenado: el cierre de negocios y el achique de planteles ya no se compensa con nuevas aperturas.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEsta realidad local se espeja en una crisis nacional profunda, particularmente en la industria textil. Según un reciente informe de la Fundación Protejer, la producción textil registró una contracción interanual del 36,7 por ciento en noviembre de 2025 y del 47,6 por ciento en comparación con el mismo mes de 2023. En el acumulado de los primeros 11 meses del año, la actividad cayó 6,4 por ciento interanual y 23,5 por ciento respecto de dos años atrás, con bajas en todos los eslabones de la cadena productiva. La fabricación de prendas de vestir, cuero y calzado también mostró fuertes retrocesos, con una caída del 17,6 por ciento interanual en noviembre de 2025 y del 19,3 por ciento frente a noviembre de 2023.
Además, la capacidad instalada se encuentra en mínimos históricos: apenas el 29,2 por ciento. En términos concretos, hoy siete de cada diez máquinas en las fábricas textiles argentinas están paradas. A esto se suma un cambio drástico en la matriz del mercado: si históricamente se abastecía en partes iguales por producción nacional e importada, hoy las importaciones explican el 70 por ciento de la oferta, desplazando al trabajo local.
