Los masajes como un hábito para el alivio y la salud preventiva
Lejos de ser un lujo, los masajes se posicionan como una herramienta clave para prevenir dolencias, reducir el estrés y mejorar la calidad de vida.
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En un contexto donde el sedentarismo, el estrés y las malas posturas se vuelven cada vez más frecuentes, los masajes comienzan a ocupar un lugar central dentro de la salud preventiva. No solo alivian dolores ya instalados, sino que ayudan a evitar que aparezcan o se agraven. La propuesta: dejar de pensarlos como algo ocasional y empezar a integrarlos como un hábito.
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Accedé a las últimas noticias desde tu email“Debería ser parte de nuestra vida porque es muy saludable”, sostuvo Cecilia Rípodas, masajista especializada en técnicas descontracturantes, relajantes, deportivas y drenaje linfático.
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En diálogo con Eco Salud de El Eco Multimedios, la masajista indicó, desde su experiencia, que el masaje cumple un rol fundamental en la prevención. “Prevenir dolencias, que una contractura se vuelva más grave o evitar lesiones también”.
La clave, según explicó, está en la regularidad. “Así como incorporamos otros hábitos, tendríamos que incluir sesiones de masajes. Sería hermoso tenerlo como un hábito de vida. Una vez que lo haces, es espectacular”, aseguró.
Las consultas más frecuentes
En el consultorio, las consultas más frecuentes están vinculadas a dolores cervicales. “Hoy en día lo más común es la cervicalgia, sobre todo por una cuestión postural. Mucho uso del celular, la computadora, el estrés diario y esta tendencia de tener los hombros hacia adelante todo el tiempo”, describió.
A esto se suma, refirió, la falta de actividad física. “Cuando no hay musculatura suficiente, el cuerpo empieza a compensar y se descompensa todo”.
En ese sentido, Rípodas remarcó la importancia de fortalecer el cuerpo. “Trabajar la fuerza es fundamental, sobre todo a medida que crecemos. Si no, otros músculos empiezan a hacer el trabajo que no corresponde y aparecen los dolores”.
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La masajista explicó que, aunque muchas personas llegan por una molestia puntual, el abordaje es integral. “El cuerpo es uno. Generalmente empiezo desde los pies y termino en la cabeza. Trabajo todo, aunque refuerce la zona de dolor. Muchas veces el síntoma está en un lugar, pero el origen es otro”.
La técnica del masaje manual
El estilo de trabajo es completamente manual y personalizado. “Cuando llegan, les pregunto si tienen algún dolor en particular. Si lo hay, trabajo más esa zona, pero siempre hago un recorrido completo”, detalló.
En cuanto a la frecuencia, recomendó adaptar las sesiones a cada persona. “Depende del estilo de vida, si hacen actividad física o no, del nivel de dolor. Pero aunque sea una vez al mes está buenísimo. Si es como mantenimiento, no hace falta tan seguido; si hay dolor, sí conviene venir con más frecuencia”.
Además, subrayó la importancia de incorporar pausas activas en la rutina diaria. “Parar, levantarse, hidratarse, estirar. Pasan horas y no nos damos cuenta de que estamos en la misma posición”.
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Del cuello a las piernas: un abordaje integral del cuerpo
Rípodas remarcó que el trabajo sobre el cuerpo es integral, aunque puso especial atención en zonas clave como el cuello, la región lumbar y las piernas, donde suelen concentrarse las principales molestias.
“Muchas personas llegan con cervicales muy cargadas por las malas posturas, el uso del celular o el estrés, pero a medida que avanzo en el masaje me doy cuenta de que no es solo el cuello, sino que repercute en todo el cuerpo”, afirmó.
En el caso de las lumbalgias, advirtió que suelen estar asociadas tanto a esfuerzos mal realizados como a la falta de fuerza muscular, lo que genera descompensaciones. Mientras que en las piernas, además de la sobrecarga por la actividad física o el sedentarismo, destacó el rol del drenaje linfático para “desinflamar, mejorar la circulación y aliviar la sensación de pesadez”, entendiendo siempre que “el cuerpo es una cadena y todo está conectado”.
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El acompañamiento en el deporte
El masaje también ocupa un lugar importante en el ámbito deportivo. “Ayuda a prevenir lesiones, prepara el músculo y favorece la recuperación. No es solo para deportistas profesionales, sino para cualquiera que haga actividad física”, explicó. Y agregó: “Puede ser antes o después de una competencia, pero sobre todo es espectacular para prevenir”.
Como se menciona anteriormente, Rípodas realiza drenaje linfático manual, una técnica suave que “ayuda a eliminar toxinas, mejora la circulación y reduce la hinchazón”. Si bien suele asociarse a las piernas, puede aplicarse en todo el cuerpo. “Es ideal para la retención de líquidos y también en postoperatorios”, señaló.
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El rol de las emociones, el bruxismo y el dolor
El vínculo entre cuerpo y emociones también aparece durante las sesiones. “El cuerpo habla. Muchas veces las tensiones tienen que ver con lo emocional. Hay personas que se relajan tanto que bostezan, otras que necesitan hablar, y otras que simplemente descansan”, contó.
En los últimos años, otra de las problemáticas en aumento es el bruxismo. “Genera muchísimo dolor cervical y de cabeza. Es producto del estrés y muchas veces es inconsciente. Las personas se despiertan con dolor sin saber por qué”, resaltó.
Frente a este panorama, insistió en un cambio de mirada. “No es normal vivir con dolor. A veces la gente llega cuando ya está muy mal, y ahí cuesta más. El cuerpo te va avisando”.
Para acompañar los beneficios del masaje, recomendó sostener hábitos saludables como “estirar, descansar, hidratarse, comer bien y hacer actividad física. Es un conjunto”.
“El masaje eleva la dopamina, que es la hormona del placer, y reduce el cortisol, que es la del estrés. Es completo. No es un lujo, es salud. Hay que animarse e incorporarlo como un hábito de vida”, concluyó.
A Cecilia Rípodas pueden encontrarla a través de su Instagram como ceci.ripodas o en el 2494-380194